Fotogramas de un vídeo de Lost in Seville. Instagram.

Entre las muchas curiosidades que esconde la Catedral de Sevilla, destacan cuatro fechas que pueden verse incrustadas en el suelo alrededor del templo. La cuenta de divulgación Lost in Seville, dedicada a la historia de la capital hispalense, explica en una de sus publicaciones el significado de estas inscripciones. Dos se encuentran en la zona de la Avenida de la Constitución y las otras dos en la Plaza Virgen de los Reyes, junto a La Giralda.

En orden cronológico, la primera es 1184 —fecha que aparece dos veces—, año en que comenzó la construcción de la mezquita mayor almohade y su minarete. La segunda es 1762, cuando se inició la demolición de los edificios adyacentes a la Catedral. La última es 1793, año en el que concluyó la pavimentación del suelo de mármol del templo.

Otras de las grande curiosidades que guarda la Catedral de Sevilla esconde numerosos son los vítores: inscripciones rojizas en sus muros cuyo origen se remonta a la Batalla del Puente Milvio (312 d.C.), cuando el emperador Constantino adoptó el símbolo cristiano del crismón como emblema de victoria. Con el tiempo, este símbolo evolucionó hasta convertirse en las letras «V» y «T», abreviatura de vítor, palabra que significa «viva» y que adquirió un fuerte valor simbólico en la cultura cristiana.

Siglos más tarde, los vítores pasaron a ser distintivos de honor académico, usados para celebrar la finalización de estudios doctorales en universidades como las de Sevilla, Salamanca o Alcalá de Henares. Estas inscripciones, hechas con pigmentos, resinas y sangre animal, se fijaban de forma permanente sobre la piedra. Aunque la tradición decayó en el siglo XIX, muchos vítores aún pueden verse hoy, recordando su rica historia y la capacidad de estos símbolos para atravesar el tiempo y conservar significados diversos.