La estación de tren de San Bernardo en Sevilla debe su nombre al barrio homónimo en el que se encuentra, conocido como San Bernardo. Este barrio recibe su denominación en honor a San Bernardo de Claraval, una figura destacada en la historia del cristianismo. La elección de este nombre está vinculada a un acontecimiento histórico significativo: el 22 de agosto de 1247, día de San Bernardo, el rey Fernando III de Castilla estableció en esta zona parte de su ejército, iniciando el asedio que culminaría con la conquista de Sevilla el 23 de noviembre de 1248.

La estación original de San Bernardo, también conocida popularmente como «Estación de Cádiz», fue inaugurada en 1902 por la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces. Su construcción respondió al incremento del tráfico ferroviario y a la necesidad de adaptar las infraestructuras a las demandas de la época. Esta estación desempeñó un papel crucial en la conexión de Sevilla con otras ciudades andaluzas, especialmente Cádiz, lo que le valió su apodo popular.

La ubicación de la estación en el barrio de San Bernardo no solo facilitó el transporte y la comunicación, sino que también influyó en el desarrollo urbano y económico de la zona, consolidándola como un punto neurálgico en la red ferroviaria de Andalucía. A lo largo de los años, la estación ha experimentado diversas transformaciones, adaptándose a las necesidades cambiantes del transporte y la movilidad en Sevilla.