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Un grupo de 41 escolares de San Juan de Aznalfarache (Sevilla) y tres monitores fueron rescatados este viernes tras quedar aislados en la casa de espiritualidad Santa Teresa de Ávila, debido al desbordamiento de los ríos Adaja y Chico. El grupo, perteneciente al colegio Santa Teresa de Jesús, participaba en una convivencia cuando las intensas lluvias dejaron el edificio rodeado de agua e incomunicado.
Durante la madrugada, las condiciones se agravaron y el agua llegó a inundar los sótanos del edificio, afectando seriamente las instalaciones. Las calderas y la cámara frigorífica quedaron completamente anegadas, lo que dificultó aún más la situación. Las religiosas del centro dieron la voz de alarma al comprobar los daños a primera hora de la mañana.
La evacuación fue posible gracias a un dispositivo de emergencia en el que intervinieron Bomberos, Policía Local, Protección Civil y voluntarios de una empresa de mantenimiento. Los menores fueron trasladados a hombros a través de la zona inundada, con el agua alcanzando hasta 40 centímetros de altura. El equipaje fue rescatado con la ayuda de tractores.
A pesar de la situación, la mayoría de los niños, de unos diez años, mantuvo la calma y afrontó el episodio como una aventura. Solo algunos se mostraron asustados, aunque los monitores sí vivieron el momento con más preocupación. El grupo era el último en permanecer en el centro, que había recibido a más de 300 escolares de distintas provincias durante la semana.
Tras el rescate, los menores continuaron su viaje hacia Madrid para tomar el tren de regreso a Sevilla. Mientras tanto, las religiosas permanecen en la residencia, que ha sufrido importantes daños y carece de luz y calefacción. Aunque la situación está bajo control, alertan de que esta es la segunda vez en dos semanas que el centro sufre graves inundaciones.
