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La responsable de Branding, Relaciones Institucionales y Sostenibilidad del grupo Inés Rosales, Ana Moreno, ha intervenido en el Foro Mujer Sociedad de Sevilla con la ponencia ‘Una experiencia a tortas’. La charla coloquio se celebró este jueves a las 19:00 horas, en el Centro Cultural José Luis García Palacios, en el salón de actos de la Fundación Caja Rural del Sur de Sevilla.
En este evento, se descubrió su visión sobre «cómo mantener viva la esencia artesanal sin renunciar a la innovación» y se exploró la historia de éxito de la compañía Inés Rosales. En 2025, Inés Rosales espera aumentar el volumen de ventas en exportación, después de vender un total de 11 millones de unidades de Tortas de Aceite y 450.000 kilogramos de otras variedades de sus productos.
Además, ha explicado cómo las tortas de Inés Rosales es un producto original y hecho a mano con ingredientes naturales y una receta tradicional. «Nuestras tortas son únicas en el mundo y, a veces, cuesta explicarlas. Incluimos una envuelta que hace que te pares y se convierta en una experiencia. Ninguna es igual. Siempre es algo nuevo». Así, ha continuado, «están realizadas por mujeres, su sensibilidad es diferente y se traslada al producto la delicadeza, las tortas sevillanas son un producto sin lactosa y sin huevo por receta original».
El papel de la mujer en Inés Rosales
En su charla-coloquio, compartió su experiencia personal y profesional en la que ha destacado «el papel de la mujer en la toma de decisiones, la gestión del talento y la sostenibilidad empresarial, abordando cómo se fomenta el liderazgo femenino dentro del Grupo Inés Rosales, la conciliación, el desarrollo profesional y el empoderamiento de las mujeres en la empresa, así como la importancia de una visión de negocio sostenible y con impacto social».
Además, matizó el papel de la mujer porque la empresa la fundó una mujer. «Bajaba a diario para salir a vender fuera de su pueblo, ella entendió que no era producto local y ahora es universal». En los cursos que se hacen de selección de personal «vemos que no llama la atención de los hombres, no logramos captar mercado laboral masculino debido a la dificultad que supone el tamaño de la mano necesario para fabricarlas», han indicado.
