- Desarticulada en Sevilla una organización traficaba con cocaína oculta en cajas de fruta
- Detenido por retener y maltratar a su pareja en una finca de Alcalá de Guadaíra durante diez días
La Policía Nacional desarticula una organización criminal dedicada presuntamente a la trata de mujeres para su explotación sexual en pisos prostíbulo de Barcelona, Sevilla y Las Palmas, captadas a través de ofertas ficticias en internet. Por el traslado a España adquirían una deuda de entre 3500 y 4000 euros, que «tenían que saldar ejerciendo la prostitución las 24 horas del día, siete días a la semana».
El entramado también contaba con un piso utilizado como call center para la recepción de llamadas de los clientes atendido por mujeres explotadas laboralmente. Los beneficios de la organización se incrementaban con la venta de sustancias estupefacientes a los clientes, detectando movimientos de más de 800.000 euros por parte del principal responsable. La operación se ha saldado con 14 detenidos, dos de ellos en Sevilla, y la liberación de cuatro mujeres, además de la clausura de cuatro pisos utilizados como prostíbulo.
Disponibles 24 horas, los siete días de la semana
La organización criminal, a través de colaboradores residentes en los países de origen de las víctimas, captaba a mujeres jóvenes y atractivas que vivían en estado de necesidad mediante ofertas de empleo ficticias para trabajar en España. Una vez persuadidas, las trasladaban hasta Madrid, donde se les informaba del ejercicio de la prostitución para satisfacer la deuda adquirida por el traslado, que podía ascender hasta los 4000 euros.
Las víctimas se distribuían entre los distintos pisos con los que contaba la organización en Barcelona, Sevilla y Las Palmas, donde tenían que estar disponibles para los clientes las 24 horas al día, siete días a la semana, obteniendo sólo el 50% de los beneficios generados. Según añade la Policía Nacional, les obligaban a consumir drogas y estaban sometidas a un estricto control que las obligaba a permanecer la mayor parte del día en los pisos, con salidas limitadas al exterior.
Las mujeres convivían y dormían en esos mismos pisos donde ejercían la prostitución, en condiciones insalubres en una única habitación repleta de cochones, sufriendo numerosos cortes de suministros esenciales como el de luz o agua, y sufragándose ellas mismas todos los gastos relacionados con la vida diaria, según informa la Policía Nacional. El entramado criminal contaba con una importante infraestructura, ya que contaban con un inmueble que habían habilitado como call center, donde explotaban a siete mujeres en tareas de recepción de llamadas de los clientes que solicitaban los servicios sexuales de las otras víctimas de los explotadores.
Durante la operación se ha llevado a cabo la entrada y registro de cinco domicilios en los que se ha intervenido joyas por valor de 30.000 euros, 4.530 euros en metálico, 35 gramos de cocaína, 337 gramos de anfetamina, 11 gramos de cannabis y 98 pastillas para la disfunción eréctil.
