El barrio de Heliópolis, ubicado en la zona sur de Sevilla, no solo es conocido por sus encantadoras casas de estilo regionalista andaluz y su ambiente tranquilo, sino también por el curioso origen de su nombre. Inspirado en la antigua ciudad egipcia de Heliópolis, que en griego significa «Ciudad del Sol», este barrio sevillano refleja en su denominación la luminosidad y el clima soleado característico de la capital andaluza.

Heliópolis, en la antigüedad, fue una importante ciudad del Antiguo Egipto, conocida como un centro de culto al dios Ra, la deidad solar. Sin embargo, la elección de este nombre para el barrio sevillano no responde a un homenaje directo a la historia egipcia, sino más bien a una referencia poética al sol que baña la ciudad hispalense. Sevilla es una de las ciudades europeas con mayor cantidad de días soleados al año, y este hecho fue determinante para que el barrio adoptara un nombre tan luminoso.

Se cree que el nombre de Heliópolis fue sugerido por el periodista Luis Carlos Mariani, quien propuso esta denominación en un guiño al clima privilegiado de Sevilla. Así, el barrio de Heliópolis nació con la intención de ser un lugar lleno de luz, con amplias calles y casas blancas que reflejan la claridad del sol andaluz.

El origen de Heliópolis se remonta a la década de 1920, cuando se construyó para alojar a los visitantes y expositores de la Exposición Iberoamericana de 1929. Diseñado bajo el concepto de «ciudad jardín», el barrio fue concebido por el arquitecto Fernando de Escondrillas y López de Alburquerque. Se levantaron alrededor de 700 chalés de baja altura, con jardines y un marcado estilo regionalista, creando un entorno armonioso y acogedor.

Tras la exposición, las viviendas de Heliópolis fueron vendidas o alquiladas, convirtiendo el barrio en una zona residencial que, a día de hoy, conserva su carácter apacible y su arquitectura singular. Sus calles, con nombres de ciudades americanas, evocan la conexión histórica de Sevilla con América y refuerzan el legado cultural de la Exposición.

Otro de los elementos icónicos de Heliópolis es el estadio Benito Villamarín, hogar del Real Betis Balompié. Este recinto deportivo, que se encuentra en el corazón del barrio, no solo es un punto de encuentro para los aficionados al fútbol, sino que también forma parte de la identidad de la zona. Los días de partido, las tranquilas calles de Heliópolis se llenan de vida, sumando al barrio un ambiente festivo y acogedor.