Un matrimonio de Sevilla ha conseguido la cancelación de una deuda de 230.000 euros gracias a la aplicación de la Ley de la Segunda Oportunidad. A pesar de su situación laboral estable, la crisis económica derivada del COVID-19 y el cierre de la empresa en la que trabajaban les llevó a una situación de insolvencia que les impedía hacer frente a sus obligaciones financieras.

De la estabilidad a la insolvencia

A pesar de contar con dos ingresos en el hogar, la familia tuvo que afrontar una serie de dificultades económicas que complicaron el pago de sus préstamos. La crisis sanitaria supuso el cierre definitivo de la empresa en la que trabajaban, lo que les dejó sin ingresos pero con la obligación de seguir pagando cuotas a la Seguridad Social.

Ante la imposibilidad de hacer frente a sus deudas, el matrimonio decidió acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad, un mecanismo legal que permite a particulares y autónomos cancelar deudas bajo ciertos requisitos.

El proceso judicial y la sentencia favorable

El procedimiento, tramitado en el Juzgado de lo Mercantil N.º 2 de Sevilla, incluyó la solicitud de exoneración de pasivos insatisfechos y la valoración del patrimonio de los deudores. Un punto clave en el proceso fue la protección de la vivienda familiar, dado que el matrimonio había mantenido al día los pagos de la hipoteca.

El pasado 7 de enero de 2025, el juzgado dictó sentencia concediendo la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI), lo que permitió a la familia liberarse de una deuda de 230.433 euros sin perder su hogar.