Lazarus Technology ha defendido la «acreditada experiencia» de su responsable, Manuel Huerta de la Morena, ante la querella del Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de Andalucía contra el mismo por posibles delitos de intrusismo profesional con publicidad, revelación de secretos, estafa procesal y falso testimonio, en el informe pericial informático de los datos crudos del teléfono móvil de Miguel Carcaño, condenado a 21 años y tres meses de cárcel por el asesinato de la joven sevillana Marta del Castillo.
La citada prueba pericial, recordémoslo, fue encargada por el Juzgado de Instrucción número tres de Sevilla para «la comprobación, si ello fuese posible, del lugar en el que se encuentra el cuerpo de la víctima, única razón del mantenimiento de la presente pieza» relativa a la búsqueda del cadáver de Marta del Castillo, aún no localizado, «sin que a través de ella pueda alcanzarse a una revisión de lo ya enjuiciado, ni a la ampliación de la instrucción», según el juzgado.
Al respecto, mientras el Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de Andalucía señala que Manuel Huerta «no posee titulación oficial habilitante para el ejercicio de la profesión de ingeniero técnico en informática» y que «difundió en televisión las pruebas intervenidas del teléfono móvil examinado, lo que «vulnera el código deontológico de la asociación a la que pertenece», que es la Asociación Profesional Colegial de Peritos; Lazarus alega que el Ministerio de Justicia no requiere para una actividad como la señalada «ninguna titulación oficial, ya que la informática no se encuentra entre las materias reguladas, y mucho menos la disciplina de informática forense o recuperación de datos, que no existe como carrera». «No es obligatorio tener una titulación oficial para ser perito judicial», asegura.
«Denuncias anteriores en otros casos por parte del Colegio Profesional de Ingenieros Informáticos de Andalucía han sido todas archivadas, reiterándose una y otra vez que en base a la Ley de Enjuiciamiento Criminal no se exige necesariamente, a los efectos de la prueba pericial, que el perito sea titulado», asegura la empresa.
Y ante la acusación de haber actuado «para obtener espúreamente una inusitada relevancia mediática», la empresa asegura que ya ha participado en cerca de «700 asuntos judiciales, nacionales e internacionales», 550 antes de este caso concreto; donde «los jueces han considerado en todo momento acreditada la experiencia requerida por su currículum», en alusión a Manuel Huerta, del que destaca que aunque «no cuenta con una licenciatura universitaria concreta, tiene un Máster en Harvard en Gestión de Ciberriesgos», es profesor en instituciones como la UNED, la Universidad Carlos III o la Universidad Europea de Madrid y «ha sido condecorado por la Guardia Civil por su colaboración como informáticos forenses en casos de investigación», contando además con la Cruz de la Orden al Mérito Pericial, entre otros aspectos.
Y mientras el colegio ve «poderosos indicios de que habría mentido al Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla publicitando conocer una técnica novedosísima para poder geoposicionar el teléfono móvil de Miguel Carcaño la noche de autos, técnica inexistente, careciendo por completo del mínimo sustento científico» y que no aportó «ninguna posición novedosa» pero sí causó «actuaciones policiales infructuosas, de patente coste económico, así como falsas expectativas»; Lazarus ha defendido que Huerta «nunca ha clasificado o vendido esta técnica con este apelativo (de novedosa), pues lo que se ha hecho es aplicar técnicas extraídas de la experiencia de otros casos donde residía mayor complejidad en el volcado completo de la memoria y registros de un terminal tan antiguo para el que no existían los métodos de extracción».
Además, Lazarus informa de que de su lado, pesa una demanda por la vía civil contra el Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de Andalucía y su decano, Pedro de la Torre, «para la defensa del honor y del prestigio de Manuel Huerta y Lazarus Technology ante las difamaciones vertidas».
