Es muy común pasear por Sevilla capital y encontrarse con naranjos plantados por sus calles. De hecho, es la ciudad del mundo con más árboles que dan como fruto a la naranja, con alrededor de 50.000. Esta peculiaridad se hace más notoria a la llegada de la primavera y el olor a azahar. La presencia de este rasgo tan característico nutre a la ciudad de una mayor personalidad. Debido a esta gran abundancia de naranjas, el Ayuntamiento de Sevilla lleva a cabo una recogida anual.
En este sentido, entre los meses de diciembre y febrero, cientos de operarios desarrollan la labor de recogida de naranjas. Además, la semana pasada, el Consistorio informó que ya se había superado el 30% de naranjas en la presente campaña de recogida, pese a la obligada parada en el camino como consecuencia de las lluvias producidas en el mes de enero en Sevilla, según Evelia Rincón, delegada de Parques y Jardines.
¿Se puede reutilizar la naranja amarga recogida en Sevilla?
El destino final de la naranja amarga que se recoge en Sevilla es muy diverso, pero habitualmente no se hace un uso alimentario de ellas. Los que permiten su reutilización son los siguientes: vertederos autorizados y de gestión controlada para la fabricación de compost y cosméticos; explotaciones ganaderas para la alimentación de ganado caprino; a la planta EDAR Copero de la empresa metropolitana de aguas Emasesa para la fabricación de compost o a la generación de electricidad a partir del gas generado.
