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La Audiencia de Sevilla prevé celebrar un juicio el día 16 de este mes contra dos varones acusados de presuntos delitos de atentado a agentes de la autoridad, de lesiones leves, de desobediencia grave y de tráfico de drogas. Las acusaciones se producen después de que estuviesen presuntamente «varios días de fiesta, con música a todo volumen y bebiendo bebidas alcohólicas» durante el estado de alarma. Estos hechos se produjeron en el descansillo de un bloque de viviendas de Los Pajaritos y uno de ellos agrediese supuestamente a los agentes.
En el escrito de acusación de la Fiscalía, recogido por Europa Press, figura que los hechos se produjeron sobre las 13:25 horas del 27 de marzo de 2020. En este momento, ya pesaban las restricciones de movilidad frente a la pandemia. Una patrulla de la Policía Local de Sevilla se movilizó hacia la calle Triángulo del barrio ante el aviso telefónico de que pese a la situación y las limitaciones impuestas, había «personas que llevaban varios días de fiesta, con música a todo volumen y bebidas alcohólicas»,
Al llegar se encontraron con los acusados «en el descansillo de la primera planta» de un edificio de viviendas junto a un menor de edad. Además, estaban «alborotando, con música a todo volumen e ingiriendo alcohol, huyendo escaleras arriba al advertir la presencia policial y desoyendo». Ambos, de nacionalidad colombiana, se encuentran en situaciones similares. Por un lado, J.L.C, de 31 años de edad con situación irregular en España y condenas previas por delitos contra la seguridad vial y violencia de género. Por otro lado, S.E.PA., de 38 años con condenas previas por delitos de hurto, conducción sin permiso y quebrantamiento de condena.
Los acusados por la agresión siguieron «de fiesta»
Tras ocultarse en una vivienda y hacer caso omiso a los llamamientos de los agentes para que les franquearan la puerta, según la Fiscalía, los efectivos abandonaron el lugar. No obstante, volvieron más tarde, para encontrar a los dos acusados y al menor de nuevo «de fiesta» en el descansillo. Para desoír los requerimientos policiales, las personas otra vez huyeron para «refugiarse en el mismo piso».
Los inculpados y el menor habrían salido después de la vivienda para regresar otra vez a la primera planta del edificio y reanudar su divertimento, según el relato de la Fiscalía, que expone que los mismos «fueron sorprendidos de nuevo por la Policía», que había movilizado a más agentes al lugar. Ante esta situación, el acusado J.L.C. intentó huir de nuevo, siendo interceptado por dos policías locales a los que el inculpado golpeó supuestamente y propinó «puñetazos» hasta ser reducido. Además, habría arrojado al suelo para intentar desprenderse de ella, una bolsa de plástico que contenía 11,88 gramos de cocaína de una pureza del 80,35% que poseía para su «distribución entre otras personas».
La condena a los acusados
La Fiscalía achaca a J.L.C presuntos delitos de atentado a agentes de la autoridad, de lesiones leves y de tráfico de drogas. De esta forma, piden para él cuatro años de prisión sustituibles por ocho años de expulsión de España, así como multas que suman 2080 euros. En el caso de S.E.P.A., se pide una multa de 1800 euros por un delito de desobediencia grave.
Ello, de cara al juicio que tiene previsto la Sección Cuarta de la Audiencia de Sevilla para ambos acusados, el próximo día 16 de este mes.
