El Hospital Universitario de Valme ha realizado con éxito los primeros tres implantes de venas personalizadas en Sevilla. Estas intervenciones, desarrolladas por el servicio de Angiología y Cirugía Vascular, buscan paliar la insuficiencia venosa profunda.

El jefe de Angiología y Cirugía Vascular, Andrés García León, dirige este ensayo clínico innovador, promovido por Verigraft Iberia y coordinado por la Red Andaluza de Diseño y Traslación de Terapias Avanzadas.

Este ensayo, el primero en el mundo en implantar este tipo de vena en personas, utiliza segmentos venosos de donantes. La Agencia de Medicamentos y Productos Sanitarios autorizó el ensayo en diciembre de 2020.

La insuficiencia venosa profunda crónica causa un mal funcionamiento en el retorno venoso de las piernas, provocando varices, pesadez e hinchazón, y puede llevar a úlceras abiertas. Hasta ahora, los pacientes solo podían usar medias elásticas de compresión.

Desde 2017, el Hospital de Valme trabaja en este proyecto para evaluar la durabilidad del implante venoso. Verigraft Iberia eligió Andalucía por su experiencia en terapias avanzadas y el liderazgo del Hospital de Valme en este campo.

Ensayo clínico pionero en implantes de venas en el Valme

El ensayo clínico incluye varios hospitales andaluces: Valme, Virgen del Rocío, Virgen de las Nieves, San Cecilio, Puerta del Mar, Virgen de la Victoria, Universitario de Jaén y Torrecárdenas. También participan Bellvitge y Hospital del Mar de Barcelona, el Hospital Universitario de Toledo, Hospital Universitario Parc Taulí, Universidad de Navarra y Miguel Servet de Zaragoza.

Hasta ahora, han reclutado a once de los quince pacientes previstos. Sevilla y Granada lideran con tres implantes cada uno. También se han realizado implantes en Cádiz, Jaén, Bellvitge y Hospital del Mar.

Las consultas de Angiología y Cirugía Vascular identifican a los candidatos mediante ecografía doppler. Los requisitos incluyen tener entre 18 y 75 años y no presentar ciertos factores de riesgo.

El procedimiento implica fabricar un implante venoso personalizado utilizando un segmento de vena femoral de un donante cadáver. Se eliminan las células del donante y se reemplazan con componentes de la sangre del paciente receptor. Este implante con una válvula funcional se coloca mediante cirugía, reemplazando la vena femoral defectuosa.

Los resultados del ensayo son prometedores. «Podemos ofrecer una vena sana a un paciente que carece de ella, mejorando su calidad de vida», afirma García León. Los tres pacientes intervenidos en Valme, de entre 39 y 72 años, han visto una mejora significativa en su condición.