El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, tiene la intención de revivir la figura del sereno, que formó parte de la vida nocturna en diversas ciudades españolas hasta la década de los años 70.

Esta iniciativa surge como respuesta a una ola de robos en diferentes áreas de la ciudad y a los crecientes problemas de convivencia. Aunque estos nuevos trabajadores no tendrán funciones de seguridad propiamente dichas, se encargarán de vigilar las calles y detectar comportamientos incívicos, notificando a la Policía cuando sea necesario.

En el pasado, el sereno fue una figura común en España. Estos guardianes nocturnos tenían diversas tareas, como activar el alumbrado de la ciudad, lo que les valió el apodo de «faroleros» en muchas localidades.

Su función principal era garantizar la seguridad en las calles mediante rondas nocturnas y, en ocasiones, acompañar a los vecinos hasta sus hogares o notificar a los servicios sanitarios en caso de accidentes.

Los serenos serán personas desempleadas mayores de 45 años

En el presente, la propuesta del popular José Luis Sanz es implementar esta figura de «agente cívico nocturno» con personas desempleadas mayores de 45 años, con el objetivo de mejorar la seguridad y la convivencia en las calles de la ciudad.

El plan contempla la creación de una nueva figura de agentes cívicos nocturnos en Sevilla, a quienes el alcalde ha denominado «serenos» en honor a los citados agentes. Se espera que su presencia proporcione una mayor sensación de tranquilidad a los vecinos y contribuya a detectar y resolver diversas situaciones problemáticas, como accidentes, actos incívicos y delitos.

Para su contratación, se plantea un plan piloto que priorizará a personas desempleadas mayores de 45 años, especialmente aquellas con responsabilidades familiares. Se tiene previsto contratar a dieciocho agentes, organizados en parejas mixtas, junto con dos encargados. Los detalles sobre jornadas laborales y retribuciones serán establecidos mediante negociación colectiva.

Proporcionarán supervisión y tranquilidad

Los agentes cívicos desempeñarán diversas funciones, como proporcionar acompañamiento a personas vulnerables en la vía pública y brindar asistencia a aquellos que puedan perderse o necesiten ayuda. También supervisarán el cuidado del mobiliario urbano y notificarán a los servicios de recogida de basuras sobre puntos problemáticos. En caso de conflicto o delito, su labor se limitará a alertar a las autoridades policiales y colaborar con ellas.

Este nuevo servicio se plantea como una herramienta preventiva, pedagógica y orientadora que contribuirá al bienestar de la ciudadanía, incluidos grupos vulnerables como personas con discapacidad o en situación de necesidad. Se espera que los agentes cívicos sean bien percibidos y valorados por la comunidad, ofreciendo una solución complementaria para mejorar la convivencia y el uso responsable del espacio público en la ciudad.