La mercancía, que iba a venderse, fue intervenida cuando era transportada en un vehículo de baja que además incumplía los requisitos frigoríficos necesarios para esta función.

Agentes de la Policía Local de Sevilla, adscritos a la Delegación de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, intervinieron ayer 45 cajas de pijotas, que eran transportadas en un vehículo que figuraba de baja y sin los requisitos frigoríficos necesarios para el transporte de pescado.

Los hechos se produjeron durante la madrugada del martes, 25 de abril, tras ser requerida una patrulla de la Policía Local por agentes del Cuerpo Nacional de Policía, ya que habían localizado un vehículo que transportaba pescado y podría no ser el adecuado para ese tipo de transporte

Los agentes comprobaron la documentación personal del transportista y la del vehículo, un Seat Inca, el cual no tenía ningún tipo de elemento frigorífico que permitiera el transporte de este tipo de mercancías sin que pierdan su estado de conservación y calidad alimenticia. Además, el vehículo se encontraba dado de baja temporal para la circulación, y carecía de factura alguna del pescado que acreditase especie, procedencia o el más mínimo control sanitario. 

Ante tal situación, los agentes lo trasladaron hasta las instalaciones de Mercasevilla, donde las cajas quedaron depositadas, arrojando un peso de 270 kilos, a la espera del correspondiente informe de estado del veterinario. El vehículo, por su parte, quedó inmovilizado, ya que al estar de baja tiene prohibido circular, y al conductor se le denunció administrativamente por las infracciones cometidas. 

El delegado de Seguridad, Movilidad y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, ha destacado “la labor coordinada de los Cuerpos Nacional y Local de Policía”, y ha denunciado “conductas irresponsables e incívicas que no sólo suponen un peligro para la seguridad vial de los ciudadanos, sino que también acarrean potenciales riesgos para su salud”. 

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Equipo de redacción de Sevilla Actualidad