CEIP Cervantes

El juez de Primera Instancia e Instrucción número tres de Dos Hermanas ha acordado el sobreseimiento y archivo de la investigación de tres profesoras por presuntas vejaciones a una niña autista. El caso, abierto en 2019, iba en contra de tres docentes y la directora del centro educativo. Sin embargo, la acusación ha caído en saco roto, pues el juez ha estimado que no existe «una certeza clara e indiscutible sobre los hechos». Añade que las conclusiones de los peritos se basan «en deducciones lógicas pero no en hechos absolutos, concretos y definitivos directamente imputables».

El juez explica en el auto que la niña autista presenta un carácter violento y episodios de la misma índole a lo largo de su vida. Ha manifestado acciones «autolesivas y lesivas con terceros, episodios que se han presentado tanto antes como durante y después de los hechos aquí instruidos».

La versión de los docentes, corroborada por los peritos médicos

El juez ha explicado, además, que los peritos médicos han corroborado la versión de las tres docentes. Estas afirman que, para «poder instruir y ordenar» a la menor, es necesario «tener y mantener un contacto visual con estas, a quien hay que dirigirse con frases cortas, claras y precisas, y todo ello además con un tono autoritario y firme, hasta el punto de que, en el caso de ser necesario, se proceda a coger por las manos a la menor para llevar a cabo tal acción, ya que de lo contrario no obedece a tal orden».

Asimismo, el magistrado ha recalcado que las docentes son «son profesionales de amplia experiencia en su trabajo, sin que consten expedientes sancionadores respecto a las mismas».

La llegada de un hermano y la ausencia del padre: posibles desencadenantes

Así, el juez afirma que, durante el período en el que se sucedieron los hechos, «ocurren simultáneamente tres elementos relevantes que suponen una ruptura del hábitat y costumbres de la menor. Estos son el nacimiento de un hermano en marzo de 2018 y el hecho de que padre deje de estar habitualmente en casa debido a que inició un trabajo fuera del hogar. También, el cambio de hábitat educativo que el ingreso en el aula específica supone. Por último, un cuarto hecho farmacológico, consistente en un cambio de medicación».

Una grabadora sin permiso del centro

El 22 de abril de 2019, los padres de la menor introdujeron una grabadora en su mochila «sin permiso del CEIP ni de las querelladas, con el único fin de grabar el sonido que se produce en el interior del aula específica en tal fecha», concreta el auto. Los padres añaden que, desde que la menor dejó de asistir a ese aula y fue escolarizada en otro centro, «su evolución personal y académica ha mejorado sin volver a repetirse episodios de crisis y con un comportamiento sin agresividad».

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