Momentos de máxima tensión los vividos en Aznalcóllar, donde un joven permaneció atrincherado durante más de cinco horas en un piso, amenazando con inmolarse y hacer volar el bloque de viviendas. El suceso obligó a desplegar un amplio dispositivo de la Guardia Civil y a desalojar a cientos de personas por precaución.

La situación se resolvió finalmente de madrugada, tras la mediación directa del alcalde del municipio, Juan José Fernández, quien logró convencer al joven para que depusiera su actitud. Según ha relatado el propio regidor en declaraciones a Canal Sur Radio, todo comenzó cuando el joven le envió un mensaje comunicándole sus intenciones. El alcalde dio aviso inmediato a la Guardia Civil, que activó un operativo de seguridad para proteger a la población.

El dispositivo obligó a desalojar a más de 500 personas, mientras se establecía un perímetro de seguridad en torno al edificio afectado. El equipo de negociadores de la Guardia Civil se desplazó hasta el lugar y, tras analizar la situación, recomendó que fuera el propio alcalde quien mediara directamente con el joven.

La intervención del alcalde de Aznalcóllar

Durante horas, el alcalde mantuvo el contacto intentando rebajar la tensión. Finalmente, ya entrada la noche, consiguió convencer al joven para que saliera del inmueble sin que se produjeran daños personales ni materiales.

Tras abandonar el piso, fue trasladado al Ayuntamiento, donde incluso tomó un café con el alcalde —siempre bajo protección— antes de ser derivado a un centro médico para su valoración. El joven residía en el piso junto a otros compañeros, pagando 500 euros por una habitación. Según ha explicado el alcalde, en ocasiones se alteraba con la propietaria, aunque los vecinos aseguran que no llegó a agredirla.

El regidor ha apuntado que se trata de una persona de carácter fuerte que, cuando se siente presionada o acorralada, puede alterarse. En cualquier caso, subrayó que la prioridad fue siempre garantizar la seguridad del vecindario. El suceso, adelantado por Diario de Sevilla, concluyó sin heridos y sin que llegara a producirse ninguna explosión. La rápida actuación de la Guardia Civil y la mediación directa del alcalde evitaron un desenlace trágico en una noche que mantuvo en vilo a Aznalcóllar.