La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha concluido que el frente frío que barrió la provincia de Sevilla la mañana del 2 de febrero generó episodios de tempestad ciclónica atípica, con fenómenos tornádicos o vientos lineales muy intensos en numerosos municipios, entre ellos Sevilla capital, Dos Hermanas, Mairena del Aljarafe, Gines, Espartinas o Alcalá de Guadaíra. En el caso de la planta solar Solnova 1, en Sanlúcar la Mayor, el organismo estima «muy probable» que se produjera un tornado de intensidad ≥IF2, con vientos del orden de 220 km/h.
El informe preliminar, elaborado por técnicos de Aemet, analiza la situación sinóptica, los datos de radar y satélite y los daños registrados tras el paso de una banda estrecha de precipitación asociada a un frente frío que atravesó la provincia entre las 6:00 y las 7:30 horas. Aunque las estaciones meteorológicas registraron rachas fuertes —en torno a 90 km/h en puntos de la campiña—, los expertos subrayan que estos valores «no explican la magnitud de algunos daños conocidos».
En el área metropolitana se detectaron franjas de afectación compatibles con vientos superiores a 120 km/h. En Mairena del Aljarafe se inspeccionó una trayectoria de unos cuatro kilómetros de longitud y hasta un kilómetro de anchura, con caída de árboles, antenas y cartelería, mientras que en Dos Hermanas el derribo de un muro en una nave industrial se asocia a intensidades estimadas de hasta IF1.5, con rachas cercanas a 180 km/h.
En Sevilla capital se registraron caídas de árboles en varias zonas y el vuelco de un camión en el Puente del Centenario. El informe también recoge daños relevantes en Gines, Espartinas, El Trobal o Lebrija, y no descarta que en otros municipios como Valencina, Camas o Aznalcázar se alcanzaran igualmente umbrales similares, aunque sin evidencias suficientes para confirmarlo.
La conclusión de Aemet es clara: las condiciones atmosféricas eran favorables para fenómenos de viento intenso lineal o tornádico y, en varios puntos de la provincia, los daños observados son coherentes con ese escenario. Un episodio que reabre el debate sobre la preparación y resiliencia de infraestructuras estratégicas ante eventos meteorológicos cada vez más extremos.
