- El paraíso de los amantes del queso artesanal estará a solo 20 minutos de Sevilla el último fin de semana de febrero
- La Fiesta del Cine vuelve a Sevilla en 2026: estas son las fechas y todos los cines de la provincia que participan
Muy cerca de Sevilla, a orillas del Guadalquivir y lejos de los grandes focos turísticos, se esconden los restos de Arva, una ciudad romana real pero casi desconocida que hoy comienza a despertar el interés de investigadores y amantes del patrimonio. Situada en el término municipal de Alcolea del Río, Arva formó parte del entramado urbano de la antigua Bética romana, desempeñando un papel relevante en la economía y la organización territorial del valle medio del Guadalquivir.
Los estudios arqueológicos sitúan el desarrollo de Arva entre los siglos I y III d.C., aunque existen indicios de ocupación anterior. A diferencia de enclaves como Itálica o Carmona, Arva no fue una ciudad monumental pensada para el espectáculo, sino un núcleo urbano ligado a la producción y al comercio, especialmente al sector alfarero. En su entorno se han documentado hornos de ánforas, vinculados a la exportación de productos como el aceite, que viajaban río abajo hasta Hispalis y Roma gracias a la navegación fluvial.


Entre los hallazgos más destacados figuran restos de unas termas monumentales, estructuras hidráulicas y zonas industriales, lo que confirma que Arva contaba con una planificación urbana compleja y con servicios propios de una ciudad romana consolidada. Su posición estratégica, entre otros enclaves como Axati (Lora del Río) o Canama, la convirtió en un punto clave dentro de la red de asentamientos del interior sevillano.
Pese a su importancia histórica, Arva ha permanecido durante décadas fuera del gran relato patrimonial, en parte por la falta de excavaciones extensivas y por los daños sufridos a lo largo del tiempo. Sin embargo, investigaciones recientes con técnicas no invasivas, como el uso de georradar, han permitido detectar nuevas estructuras enterradas, reabriendo el debate sobre el potencial arqueológico del yacimiento y su posible puesta en valor.
Hoy, la antigua Arva representa uno de esos tesoros ocultos de la provincia de Sevilla, una ciudad romana sin foro turístico ni grandes carteles, pero con un enorme valor histórico. Un enclave que recuerda que el pasado romano de Andalucía no se limita a los grandes nombres y que, bajo la tierra del valle del Guadalquivir, aún quedan muchas historias por contar.
