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La situación en los municipios ribereños del río Guadalquivir en la provincia de Sevilla continúa complicándose a medida que avanza el episodio de lluvias y la crecida del cauce. Localidades como Tocina, Lora del Río, Alcolea del Río o Cantillana permanecen muy pendientes tanto de la punta de la avenida del río como de los aportes derivados de las lluvias persistentes registradas durante toda la jornada. La llegada de la borrasca Marta ha añadido presión a un escenario ya de por sí delicado.
En Lora del Río, el Ayuntamiento ha ido actualizando la situación a lo largo del día. Tras advertir a primera hora del riesgo de inundaciones, sobre las tres de la tarde comunicó que el sistema de aguas pluviales había comenzado a colapsar por la intensa tromba de agua caída, con salidas de agua por las alcantarillas en puntos como Alameda del Río, Avenida del Castillo y Daoiz y Velarde. Desde el Consistorio confían en que la situación mejore tras redirigir el caudal hacia el tanque de tormentas, que aún dispone de capacidad de almacenamiento.
Más al norte, Alcolea del Río se encuentra en situación de prealerta, con todos los dispositivos activados. Su alcalde, Raimundo López, ha señalado que el río se está aproximando de forma significativa al casco urbano y que la carretera de acceso presenta ya dos metros de agua. El Guadalquivir ha crecido unos 20 centímetros en apenas dos horas, tras recibir aportes procedentes de Almodóvar del Río (Córdoba), donde el cauce alcanzó los 10,28 metros. La A-436 permanece completamente anegada a la altura del camino de la Bautista y la Peña de la Sal, mientras el municipio mantiene preparado el Salón de Usos Múltiples ante posibles desalojos, como ocurrió en la histórica crecida de 1996.
La noche también ha sido larga en Lora del Río, donde 42 vecinos de la zona del Calerín continúan desalojados por el aumento del caudal del arroyo Churre. La medida se adoptó ante las dudas sobre la resistencia de los muros de las viviendas colindantes con el cauce, que ya presentan signos de inundación. Nueve de estas personas han sido alojadas por el Ayuntamiento en un hotel y el resto permanece con familiares. El alcalde, Antonio Miguel Enamorado, ha advertido de que el municipio afronta «el día más crítico por inundabilidad», en un momento en el que el río ha alcanzado su cota máxima y se espera que se mantenga durante varias horas.
A primera hora de la tarde, los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir situaban el nivel del Guadalquivir en Lora en 34,37 metros sobre el nivel del mar, en nivel rojo y en ascenso, con un caudal de 3.109,65 metros cúbicos por segundo, casi cien más que al mediodía. El umbral de riesgo se establece en los 35,5 metros, en un municipio situado a 37 metros sobre el nivel del mar. Para reforzar la capacidad de respuesta, se ha incorporado una décima bomba de gran caudal a la estación de bombeo, destinada a evacuar tanto aguas residuales como pluviales y a reducir el riesgo de que el agua entre en las viviendas por los sumideros.
La coordinación de la emergencia se centraliza en el Puesto de Mando Avanzado de Lora del Río, donde trabajan de forma conjunta Guardia Civil, Policía Local, Bomberos, Protección Civil, personal sanitario y municipal. La atención se extiende también a otros puntos de la provincia: en Tocina ya se ha desalojado a una treintena de vecinos ante el riesgo de que el agua alcance una residencia de mayores; en Espartinas, la vigilancia se centra en el río Pudio y el arroyo Majalbarraque, desbordado en la zona de Las Pulpejas. En total, 19 carreteras de la red provincial permanecen cortadas y los Bomberos del Consorcio han atendido 79 incidencias en 30 municipios hasta las seis de la tarde, en una jornada marcada por la lluvia, el viento y la incertidumbre ante la evolución del río.
