El río Guadalquivir se ha desbordado en varios tramos de la provincia de Sevilla, afectando ya a zonas ribereñas como Coria del Río y elevando el riesgo hidrológico en localidades cercanas. Las intensas lluvias asociadas a la borrasca Leonardo han incrementado de manera notable el caudal del principal río andaluz, lo que ha provocado que en algunos puntos el agua supere sus márgenes habituales.
La crecida en Coria del Río y las localidades vecinas se ha convertido en uno de los focos de atención del temporal que atraviesa Andalucía, tras registrar un aumento notable del caudal del río Guadalquivir como consecuencia de las intensas precipitaciones asociadas a la borrasca Leonardo. Las autoridades mantienen un seguimiento continuo de los datos hidrológicos ante la posibilidad de que la situación se agrave en las próximas horas.
En localidades como Cantillana —situada en la vega cercana al Guadalquivir y junto a la confluencia con su afluente, el río Viar— los registros de caudal superan los umbrales habituales de advertencia, acercándose a niveles que implican riesgo extremo de desbordamiento, según estimaciones compartidas por fuentes informativas vinculadas a la evolución del temporal.
Un contexto más amplio del temporal en Andalucía
La situación de Coria del Río y Cantillana forma parte de un contexto más amplio en toda Andalucía, donde la borrasca Leonardo ha provocado incrementos excepcionales de caudal en múltiples ríos y arroyos. El sistema de alertas de la comunidad ha declarado varios tramos fluviales en aviso naranja y rojo por riesgo de desbordamientos e inundaciones.
En la provincia de Sevilla, otras localidades ribereñas como Lora del Río han elevado sus planes de emergencia ante la previsión de que el Guadalquivir alcance niveles máximos en las próximas horas, mientras que en municipios de otras provincias andaluzas se han producido desalojos preventivos y cortes de carreteras por la crecida de ríos como el Genil o el Guadiaro.
Riesgo y medidas de seguimiento
Las autoridades meteorológicas y de emergencias mantienen avisos y operativos activos en toda la cuenca del Guadalquivir. La geografía de la vega fluvial sevillana —con suelos saturados tras semanas de lluvias— hace que las zonas de ribera, tradicionalmente vulnerables, generen preocupación por el posible desbordamiento.
Hasta el momento no se han confirmado daños estructurales de gran envergadura ni evacuaciones masivas en Coria del Río, pero la vigilancia sigue siendo estrecha conforme evolucionan las condiciones meteorológicas y el nivel del agua.
