Un vehículo de la Policía Nacional.

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en la localidad sevillana de Cantillana una organización criminal de carácter familiar dedicada presuntamente a la trata de personas y a la explotación laboral de temporeros agrícolas, en una operación que se ha saldado con la detención de 17 personas y la liberación de ocho víctimas, todas ellas de nacionalidad rumana.

La actuación policial, desarrollada con la colaboración de la Inspección de Trabajo de Sevilla, ha permitido sacar a la luz un entramado asentado en la provincia que captaba a temporeros en Rumanía mediante anuncios en redes sociales, en los que se ofrecían supuestos empleos bien remunerados en explotaciones agrícolas sevillanas. En concreto, las víctimas procedían principalmente de la región rumana de Alexandría.

Una vez aceptaban la oferta y se desplazaban a España, los trabajadores quedaban bajo el control total de la organización, un clan familiar conocido como el clan «Muti». El viaje desde Rumanía era financiado por el propio entramado, generando una deuda que los jornaleros debían saldar trabajando en distintas explotaciones agrícolas de Cantillana.

Según ha informado la Policía Nacional, los temporeros eran alojados en viviendas ocupadas en condiciones calificadas como infrahumanas, sin ser dados de alta en la Seguridad Social y sometidos a jornadas laborales extremadamente duras, de lunes a domingo y, en muchos casos, bajo condiciones climatológicas muy adversas. Las víctimas permanecían vigiladas en todo momento, lo que limitaba gravemente su libertad.

La investigación se inició en noviembre de 2023 tras una alerta de la Policía de Rumanía, que advirtió de la presencia de este clan familiar en la provincia de Sevilla. El operativo policial ha incluido cuatro registros domiciliarios en Cantillana, donde se han intervenido 1700 euros en efectivo, teléfonos móviles de alta gama y abundante documentación relevante para la causa.

Desde 2022, las fuerzas de seguridad han desarticulado en Andalucía, especialmente en la provincia de Sevilla, varias organizaciones criminales rumanas dedicadas a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral en el sector agrícola. Estas investigaciones se han saldado con más de un centenar de personas detenidas y han permitido desmantelar redes vinculadas entre sí por lazos familiares, como ya ocurrió en operaciones anteriores desarrolladas en municipios del entorno.