A apenas unos minutos de Lora del Río existe un lugar que muchos sevillanos aún no conocen y que, sin embargo, se ha convertido en uno de los rincones más especiales de la Vega del Guadalquivir para desconectar: la Dehesa de La Matallana, un gran monte público de más de 300 hectáreas que funciona como pulmón verde del municipio y como escenario perfecto para senderistas, ciclistas y amantes de la naturaleza.

Aunque a veces se menciona erróneamente como “parque natural”, La Matallana es en realidad un espacio natural municipal cargado de historia, biodiversidad y rutas que atraviesan un auténtico paisaje mediterráneo. Encinas, alcornoques, acebuches, pinos, arroyos y miradores dan forma a un entorno que, en los últimos años, está recuperando protagonismo gracias a nuevas actuaciones ambientales y a la creciente apuesta de Lora del Río por el turismo de naturaleza.

Un bosque mediterráneo a un paso del casco urbano

La Matallana es uno de esos lugares donde el tiempo parece funcionar a otro ritmo. El acceso es sencillo y rápido desde Lora del Río, pero una vez dentro, el paisaje cambia por completo: un extenso mosaico de encinas centenarias, pinos piñoneros y zonas de matorral acompañan al visitante desde el primer paso.

Las rutas que lo atraviesan —muchas de ellas circulares y de baja dificultad— permiten adentrarse en un bosque mediterráneo en muy buen estado de conservación. Hay caminos ideales para caminar con niños, pistas amplias para quienes prefieren la bici y rincones tranquilos para quienes buscan pasear sin prisas.

Mejoras recientes y reforestación: La Matallana se renueva

En 2025, La Matallana ha sido objeto de nuevas actuaciones ambientales enmarcadas en proyectos de mejora de vías pecuarias y corredores ecológicos de la Vega del Guadalquivir hacia Sierra Morena. Entre las intervenciones más destacadas figuran:

  • Reforestación con más de 170 ejemplares de pino piñonero, encina y alcornoque.
  • Adecuación de caminos y mejoras forestales para favorecer el tránsito sostenible.

Estas acciones están orientadas a reforzar el ecosistema mediterráneo y garantizar su conservación a largo plazo.

Miradores, rutas y naturaleza en estado puro

Uno de los grandes atractivos de La Matallana es su red de miradores naturales, desde los que se divisa la extensa vega agrícola y los perfiles montañosos del entorno. La mezcla de paisaje agrícola y bosque de dehesa crea una postal poco habitual tan cerca de un casco urbano.

Además, es un espacio perfecto para:

  • Senderismo tranquilo por pistas forestales.
  • Rutas BTT sin excesiva dificultad técnica.
  • Observación de aves y fauna mediterránea.
  • Paseos familiares, al ser un entorno accesible y con sombra.
  • Desconexión total, ya que la extensión de la dehesa permite disfrutar del silencio.

Un destino que crece en popularidad, pero aún por descubrir

Aunque los vecinos de Lora del Río conocen bien La Matallana, el lugar sigue siendo un gran desconocido para la mayoría de sevillanos. Sin embargo, empieza a posicionarse como una alternativa perfecta para quienes buscan escapar del asfalto sin alejarse demasiado de casa.

En plena tendencia de recuperar los espacios naturales cercanos, La Matallana ofrece justo lo que muchos buscan: naturaleza, calma, aire puro y rutas fáciles de completar en una mañana o en una tarde de invierno.

El secreto mejor guardado de la Vega del Guadalquivir

Con sus más de 300 hectáreas, su bosque mediterráneo en renovación, su cercanía al casco urbano y la reciente apuesta institucional por mejorar los corredores ecológicos, La Matallana se ha consolidado como uno de los enclaves naturales más valiosos de la provincia.

Un lugar perfecto para quienes quieren conocer otra cara de Sevilla: la del campo, el silencio y la naturaleza que resiste, a apenas media hora de la capital.