La Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía ha declarado en alerta sanitaria a los municipios sevillanos de La Rinconada y Almensilla tras confirmarse un nuevo caso humano de fiebre del Nilo occidental (FNO) y detectarse mosquitos portadores del virus en la comarca del Aljarafe.
El caso de La Rinconada corresponde a un vecino que evoluciona favorablemente y constituye el tercero confirmado en Andalucía en esta temporada, tras los detectados en Morón de la Frontera y Mojácar (Almería). Además, se registró un caso probable en Andújar (Jaén), todos ellos ya recuperados.
Según ha informado la Junta, la declaración de área en alerta se mantendrá durante cuatro semanas, hasta el 27 de noviembre, siempre que no se detecten nuevos contagios o circulación del virus en mosquitos, aves o équidos. Durante este tiempo se intensificarán las labores de vigilancia entomológica, animal y humana, así como las acciones informativas en centros educativos, residencias y farmacias, con el objetivo de reforzar la prevención y protección de la ciudadanía.
La administración local, por su parte, deberá incrementar los tratamientos y medidas de control de mosquitos, no solo en los núcleos urbanos, sino también en un radio de hasta 1,5 kilómetros en torno a posibles focos larvarios o refugios de insectos adultos.
Con estas nuevas declaraciones, La Rinconada y Almensilla se suman a otros municipios andaluces en situación de alerta por fiebre del Nilo, entre ellos Coria del Río, Las Cabezas de San Juan, Morón de la Frontera, La Luisiana o Isla Mayor, en la provincia de Sevilla.
Sanidad ha recordado que el incremento de casos y detecciones está relacionado con las temperaturas inusualmente altas de octubre, que favorecen la reproducción del mosquito culex, principal vector del virus. Por ello, la Junta recomienda usar repelentes, cubrir la piel con ropa clara, evitar los perfumes intensos y reducir la exposición al amanecer y al atardecer, momentos de mayor actividad de los mosquitos.
Asimismo, se aconseja eliminar el agua estancada en patios, jardines, macetas o juguetes, y mantener o tapar las piscinas y albercas fuera de temporada para evitar que se conviertan en criaderos. También se insta a las explotaciones ganaderas a renovar con frecuencia los bebederos y controlar posibles fugas de agua.
La Junta mantiene activo su Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental, que este año ha ampliado el seguimiento a 44 municipios sevillanos y más de 200 trampas instaladas en toda Andalucía, con especial atención a las zonas húmedas del Guadalquivir y Doñana.
