El mapa del narcotráfico en Andalucía se mueve tierra adentro. La Policía Nacional, con apoyo de la Guardia Civil y la Policía Local, ha detenido a ocho personas, entre ellas un menor de edad, en una nave del polígono La Cantarería de Arahal. Según informó Diario de Sevilla, el espacio se utilizaba como centro de almacenamiento y distribución de combustible para narcolanchas.
La investigación comenzó en Puerto Real (Cádiz), donde un camión cisterna cargado con gasolina fue seguido hasta Arahal. Allí, los agentes intervinieron e incautaron 17.000 litros de carburante. La nave abastecía a embarcaciones que operaban en las costas de Málaga, Cádiz y Huelva. Este movimiento confirma que las redes criminales ya no dependen solo del corredor del Guadalquivir, sino que buscan en sus afluentes, como el Guadaíra, nuevas vías para organizar su logística lejos de los controles habituales.
Entre los arrestados figura al menos un vecino de Arahal, además del menor. La operación sigue abierta y pone de relieve cómo el narcotráfico está diversificando sus bases de apoyo en municipios del interior andaluz, utilizando naves industriales apartadas como centros de aprovisionamiento.
Con este golpe, las fuerzas de seguridad refuerzan su estrategia para cortar el suministro de combustible a las narcolanchas y frenar un fenómeno que ha dado el salto de los puertos y riberas del Guadalquivir a los corredores fluviales y logísticos del Guadaíra en plena campiña sevillana.
