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Entre el aroma a polvorón y los cerros de la campiña de Sevilla, Estepa, conocida por ser la capital andaluza del mantecado, esconde un lugar tan inesperado como delicioso: el Museo del Chocolate Chocomundo, el más grande de su tipo en España y uno de los más singulares de Europa.
Lejos de una simple exposición de bombones, Chocomundo es un viaje sensorial, histórico y simbólico por el fascinante universo del cacao. Sus salas, decoradas con mimo, arte y mucha imaginación, nos transportan desde las primeras civilizaciones mesoamericanas que veneraban al cacao como alimento de los dioses, hasta las elegantes chocolaterías europeas del siglo XIX.
Una fachada monumental… y un interior aún más sorprendente
Ubicado en un edificio modernista del siglo XIX, con más de 40 metros de fachada, el museo ya impacta desde el exterior. En lo alto, una figura alegórica representa a la diosa del cacao, anticipando la experiencia que espera tras sus puertas.
Dentro, el visitante recorre 13 salas temáticas —o 15, según se mire— que combinan historia, arte y tecnología. Hay esculturas, ambientaciones, figuras mayas y aztecas, una recreación de la llegada del cacao a Europa, vitrinas con utensilios históricos, moldes de barro, envases antiguos y hasta publicidad retro de marcas hoy desaparecidas.
Pero uno de los platos fuertes es la sala circular interactiva, una especie de templo multisensorial donde figuras como Moctezuma y Hernán Cortés aparecen iluminadas por un lucernario que simula un calendario solar maya. La música, los aromas y la iluminación logran un efecto hipnótico que deja a más de uno embelesado.
Chocolate caliente con historia
La visita incluye un breve documental, una guía personalizada y, cómo no, una recompensa final: una taza de chocolate caliente acompañada de dulces, que se sirve en un acogedor salón al final del recorrido. Un broche perfecto para una experiencia que apela tanto a la mente como al paladar.
Chocomundo se ha convertido en una parada imprescindible para los curiosos, las familias, los escolares… y cualquier amante del chocolate con ganas de aprender de forma diferente. Porque aquí no solo se come chocolate: se entiende el cacao como parte de la historia de la humanidad.
El museo se encuentra en la calle Alfajor, 10-12 de Estepa y solo se puede visitar mediante reserva previa. Las entradas cuestan 8 euros para adultos y 6 para niños, incluyendo la degustación final. La duración media de la visita es de unos 60–75 minutos.
