La Hermandad de la Virgen de Fátima de El Campillo ha iniciado los trámites para solicitar la declaración de Fiesta de Interés Turístico de Andalucía para su Romería de la Virgen de Fátima y la Feria y Fiestas de la Cruz de Mayo, dos celebraciones profundamente enraizadas en la identidad del municipio. La iniciativa llega con la vista puesta en el 75º aniversario de la fundación oficial de la Hermandad, que se conmemorará en 2027.

Cada 1 de mayo, El Campillo se convierte en escenario de una de las romerías más peculiares del panorama andaluz. A diferencia de lo habitual, la comitiva no se dirige hacia una ermita, sino que realiza el recorrido inverso: vecinos y visitantes viajan hasta el municipio vecino de La Luisiana para recoger la imagen de la Virgen de Fátima y trasladarla en procesión hasta la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, en El Campillo. Allí permanece durante tres días antes de ser devuelta a su parroquia de origen.

Una romería única que mira hacia sus orígenes

Uno de los aspectos más singulares de esta romería es la dirección en la que se sitúa la Virgen en la carreta, mirando hacia atrás, «porque —explica el hermano mayor, José Antonio Rivero— **la Virgen de Fátima nunca da la espalda a sus hijos»». La imagen recorre los tres kilómetros que separan ambas localidades acompañada de una espectacular caravana de carrozas, que puede superar el medio centenar. Decoradas con motivos primaverales y flores de papel de seda —algunas con más de 35.000 flores—, estas carrozas son el emblema visual del festejo.

La vinculación entre la Romería de Fátima y la Cruz de Mayo es inseparable. Según la tradición, esta fiesta comenzó a forjarse en 1952, cuando por primera vez los vecinos se desplazaron hasta La Luisiana para recoger a la Virgen, en el marco de la Cruz de Mayo. La imagen había sido donada por una mujer que cumplió una promesa tras lograr concebir un hijo tras muchos años de intentos, encargando una réplica de la Virgen de Fátima del santuario portugués.

Una conmemoración especial en 2027

La Hermandad ya prepara un programa especial para el año 2027, con motivo del 75º aniversario de la celebración. Entre las actividades previstas destaca un traslado extraordinario de la Virgen de Fátima portada en andas hasta la zona recreativa del arroyo Cascajoso, lugar donde se celebraron las primeras romerías.

Este acto simbólico, que incluirá una misa y una pernocta de la imagen en el paraje natural, marcará el inicio de lo que la Hermandad ha llamado una «romería chica», que se repetirá periódicamente «para que nunca se olviden nuestros orígenes», señala Rivero.

Con esta iniciativa, El Campillo busca no solo proteger y dar visibilidad a sus tradiciones, sino también consolidar su romería como un referente cultural y turístico en la provincia de Sevilla.