La Secretaría de Estado de Medio Ambiente del Ministerio para la Transición Ecológica ha licitado un contrato de cerca de un millón de euros, para las actuaciones destinadas a la «renaturalización» de la zona denominada como Quintanilla El Capitán del Brazo del Este de las marismas del río Guadalquivir, en los términos municipales de las localidades de La Puebla del Río y Utrera. Según el expediente de la licitación, recogido por Europa Press, este proyecto de obras cuenta con un presupuesto máximo de 833.645 euros, impuestos incluidos, con financiación de los fondos europeos de recuperación ante la anterior crisis derivada de las restricciones frente a la propagación de la pandemia de Covid-19.
El expediente detalla que el proyecto «tiene como finalidad principal la renaturalización de los meandros de Quintanilla y El Capitán, situados en el Brazo del Este del Guadalquivir, separados por el Muro de Los Portugueses y situados en dominio público marítimo terrestre. En el Brazo del Este de las marismas del Guadalquivir, según la memoria técnica de esta actuación, «el aislamiento en el extremo norte por medio de diques y en el extremo sur por la presencia de compuertas ha motivado que el régimen hídrico se encuentre fuertemente condicionado por los aportes de desagüe de las tablas de arroz, que hoy por hoy suponen la principal fuente de agua en el antiguo cauce».
«Dos tramos que han desaparecido por completo»
«Este régimen hídrico no resulta adecuado para el entorno natural, ya que genera un alto nivel de dependencia y además suministra caudales más elevados durante el verano y mantiene los canales de estiaje durante el invierno», precisa la memoria técnica del contrato, destacando además «las afecciones a la geomorfología» que sufre esta zona de humedal.
«El trazado original se conserva en su mayor parte, aunque existen dos tramos que han desaparecido por completo. Para facilitar el acceso y con objeto de contribuir a drenar el humedal, se han ido construyendo multitud de pequeños diques, muros, caminos, ataguías y similares, que dificultan la circulación y la renovación del agua, aislando los diferentes tramos del cauce original y convirtiéndolo en un sistema de pequeñas lagunas estacionales de morfología lineal», indica el documento, avisando de que «además, otras zonas de riberas han sido ocupadas para el cultivo de pastos, al tiempo que los canales por diversas razones han ido colmatándose y perdiendo profundidad».
Así, este entorno sufre «una interrupción de la continuidad longitudinal del humedal, la ocupación de terrenos de dominio público tanto para el cultivo como para el pastoreo, alteraciones del funcionamiento hidrológico debido a la presencia de infraestructuras asociadas al cultivo de arroz, un aislamiento de la dinámica mareal y el encajonamiento de cauces».
«Generación de un humedal»
Por eso, este proyecto contempla «la generación de un humedal en el meandro de Quintanilla mediante movimientos de tierra», actuando en una superficie aproximada de 84 hectáreas, con un diseño «realizado teniendo en cuenta las necesidades de las especies de fauna y flora de interés que se pretenden favorecer en el paraje natural». «Se eliminarán usos privativos, reconvirtiendo terrenos recientemente cultivados mediante su transformación en humedal« y «para la efectiva conexión hidráulica y la garantía de aporte de agua, se realizarán conexiones hídricas con los meandros del Capitán y la Margazuela», agrega la memoria técnica de la actuación licitada.
Del mismo modo, las obras previstas supondrán «la generación y mejora de aliviaderos que permitirán mantener niveles máximos de inundación» y la creación de nuevas «instalaciones para el uso público».
