Cuando el termómetro supera los 40 grados en Sevilla capital, muchos buscan refugio en zonas más frescas de la provincia. Aunque Sevilla no es especialmente conocida por su clima suave en verano, hay varios pueblos que, gracias a su altitud, vegetación o proximidad a ríos, son más frescos y ofrecen temperaturas más llevaderas. Se trata de destinos perfectos para una escapada de fin de semana o unas vacaciones rurales en plena naturaleza.

Cazalla de la Sierra: naturaleza y aire puro

Situada a unos 80 kilómetros de la capital, Cazalla de la Sierra es una de las joyas de la Sierra Norte. Rodeada de dehesas y bosque mediterráneo, la localidad ofrece temperaturas más suaves y un entorno ideal para actividades como el senderismo, el avistamiento de aves o los baños en pozas naturales. Además, su casco histórico y su tradición en la destilación de anís y licores la convierten en un destino completo para los amantes del turismo rural.

Constantina: historia a la sombra del castillo

A pocos kilómetros de Cazalla, Constantina es otro de los pueblos más frescos de Sevilla recomendados para huir del calor. Su castillo medieval corona un entramado de calles blancas y frescas, muchas de ellas empedradas y sombreadas por la vegetación. Las fuentes y plazas del municipio invitan al paseo tranquilo, y su ubicación en un valle arbolado garantiza noches agradables incluso en pleno agosto.

San Nicolás del Puerto: playa fluvial en plena sierra

Este pequeño pueblo de la Sierra Norte cuenta con una de las pocas playas fluviales acondicionadas de la provincia: la del río Galindón. Es uno de los rincones más refrescantes del verano sevillano, especialmente para familias. A ello se suma el atractivo del nacimiento del río Huéznar y una amplia red de senderos entre cascadas y vegetación exuberante.

La Puebla de los Infantes: descanso entre encinas

Más al noreste, en el límite con la Sierra Morena cordobesa, La Puebla de los Infantes ofrece otro ejemplo de pueblo fresco y tranquilo. Rodeado de monte bajo y colinas boscosas, su altitud contribuye a un clima más amable en verano. Es un buen punto de partida para excursiones a la sierra y para desconectar del bullicio urbano.

Almadén de la Plata: tranquilidad entre alcornoques

Este encantador municipio se encuentra también dentro del Parque Natural de la Sierra Norte. Es ideal para quienes buscan un entorno sosegado y verde. Los bosques de encinas y alcornoques que lo rodean y su relieve ondulado hacen que las temperaturas sean más suaves que en la campiña sevillana. Es además uno de los pueblos incluidos en la Ruta de la Plata, con buenos servicios turísticos.

¿Y si no quieres ir muy lejos? Umbrete, en el Aljarafe

Aunque no alcanza las cotas de frescura de los pueblos serranos, Umbrete —en el Aljarafe— puede ser una opción cercana a Sevilla para quienes quieran una escapada breve. Su altitud y ubicación le proporcionan brisas algo más suaves que las que se sufren en la capital, y su tradición vitivinícola añade un valor cultural y gastronómico muy interesante.