¿Sabías que Sevilla y su provincia están repletas de huellas de Roma? En este recorrido, descubrirás cómo esta civilización dejó su marca en el patrimonio monumental y artístico, transformando lo que hoy son nuestra ciudad y sus alrededores. Desde las estructuras más imponentes hasta los pequeños detalles que sobreviven en las piedras, el legado romano en Sevilla es más que una historia de conquista: es una huella imborrable en nuestra cultura.

La guía que inspira este itinerario está basada en las antiguas rutas de comunicación que construyó Roma. Son tres caminos fundamentales que atraviesan distintos municipios de la provincia y que están cargados de vestigios romanos: la Vía de la Plata, la Ruta Bética Romana y la Vía Augusta.

No es casualidad que dos de los emperadores más influyentes de Roma, Trajano y su hijo adoptivo Adriano, nacieran en Itálica, junto a Santiponce, en la antigua Hispalis. Este dato es solo una muestra más del impacto que tuvo Roma en nuestra provincia, un legado que, siglos después, sigue vivo en la arquitectura, las costumbres y el patrimonio que se puede explorar hoy a través de rutas turísticas patrimoniales.

La Ruta Bética Romana

La siguiente ruta es la Bética Romana, que comienza en Sevilla, la antigua Colonia Iulia Romula Hispalis. Esta ciudad, cuyo origen mitológico se atribuye a Hércules, fue fundada por Julio César en el año 45 a.C., aunque su conquista por el ejército romano ocurrió mucho antes, durante las Guerras Púnicas. Para el año 29 a.C., Hispalis ya contaba con murallas, foros y una serie de construcciones que han resistido el paso del tiempo y que aún hoy son testigos de la grandeza romana.

Desde aquí, la calzada romana atraviesa diversos municipios de la provincia donde el legado romano sigue muy presente. La Rinconada es un claro ejemplo, con restos de cerámica tartésica, fenicia, ibérica y romana. En Carmona destacan monumentos como la Puerta de Sevilla, el anfiteatro y la necrópolis. Alcalá del Río conserva una muralla que data del siglo I d.C., y Tocina es famosa por sus monedas y restos de villas romanas. Villanueva del Río y Minas alberga uno de los conjuntos arqueológicos más impresionantes de España: Mulva (Munigua), un próspero asentamiento romano considerado Bien de Interés Cultural.

El viaje continúa en Fuentes de Andalucía, donde los cerros de San Pedro y Obúlcula revelan la presencia romana a través de cerámica y otros vestigios. En La Luisiana, las termas romanas y su villa cercana relatan historias de la vida cotidiana en la antigua Roma. San Nicolás del Puerto ofrece un puente romano sobre el río Galindón y una columna con capitel que decora la parroquia local. Finalmente, el recorrido culmina en Écija (Astigi), una ciudad bulliciosa durante el Imperio Romano, con imponentes monumentos que siguen siendo testigos de su esplendor. Peñaflor pone el broche final a la ruta con las recientes excavaciones del oppidum de Celti, un asentamiento romano en la zona de la Viña, parte de la necrópolis oriental de Celti.

Este recorrido por la Bética Romana no solo es una inmersión en el pasado, sino también una invitación a conocer y preservar los vestigios de una civilización que sigue latiendo en cada rincón de Sevilla.