A tan solo unos minutos del centro urbano de La Rinconada y muy cerca de Sevilla capital, se extiende el Parque El Majuelo, un pulmón verde de más de 20 hectáreas que ha sabido conjugar naturaleza, ocio familiar y un encanto casi de cuento. Ubicado junto al cauce del río Guadalquivir, este enclave se ha consolidado como uno de los espacios naturales más completos y singulares del área metropolitana sevillana.

Pasear por El Majuelo es adentrarse en un entorno diverso, donde la sombra de los olivos, sauces y madroños acompaña al visitante en un recorrido tranquilo y lleno de posibilidades. Inaugurado en 2001 y ampliado en 2009, el parque es hoy un lugar ideal para quienes buscan un plan al aire libre sin alejarse demasiado de casa.

El acceso al parque es sencillo, con una amplia zona de aparcamiento y caminos acondicionados para personas con movilidad reducida. Una vez dentro, el visitante puede disfrutar de zonas de picnic con mesas y barbacoas, áreas de juegos infantiles, un campo de fútbol sala, e incluso un embarcadero desde el que se puede practicar piragüismo o pesca en el Guadalquivir.

Además, el parque cuenta con un Centro de Educación Ambiental, donde se desarrollan actividades para escolares y familias, fomentando el respeto por el entorno natural. Todo ello convierte a El Majuelo en un espacio perfecto para pasar el día en familia, hacer deporte o simplemente desconectar.

Si hay algo que hace especial al Parque El Majuelo es su toque mágico. Repartidas por sus rincones se encuentran esculturas de gnomos, setas gigantes y figuras de fantasía que parecen salidas de un bosque encantado. Estas piezas, restauradas recientemente, aportan un aire lúdico y sorprendente que fascina tanto a pequeños como a mayores.

Esta estética fantástica convierte a El Majuelo en un lugar diferente, perfecto para estimular la imaginación de los niños o simplemente para disfrutar de un paseo entre criaturas mágicas, árboles frondosos y senderos tranquilos.

El parque El Majuelo es también un lugar muy valorado por ciclistas y caminantes, ya que se conecta con caminos rurales que permiten rutas más largas por el entorno de La Rinconada. Además, durante el verano se celebran actividades culturales como cine al aire libre, lo que suma nuevas razones para visitarlo en distintas épocas del año.

Quienes quieran descubrirlo por primera vez solo necesitan ropa cómoda, algo de comida si se quiere aprovechar la zona de merenderos y muchas ganas de disfrutar. Y como siempre, es importante respetar el entorno: mantener limpio el parque, no hacer fuego fuera de las zonas habilitadas y cuidar su rica biodiversidad.