El río del Huéznar es uno de los tres grandes ríos que surcan la Sierra Morena de Sevilla, junto con el Viar y el Retortillo. Este río, como otros afluentes de la margen derecha del Guadalquivir, se caracteriza por su curso corto, su trazado sinuoso y sus acusados desniveles. Su recorrido, que finaliza en la localidad de Tocina, donde desemboca en el Guadalquivir, ofrece un paisaje natural único y un refugio para la biodiversidad de la región.

Un paraíso natural de flora y fauna

A lo largo del río Huéznar se extiende un bosque en galería bien conservado, hogar de una gran variedad de especies. La densa vegetación de ribera proporciona refugio a numerosas aves, como el martín pescador, el mirlo acuático y el ruiseñor, así como a pequeños mamíferos, destacando la nutria, un indicador de la calidad ambiental del río. En sus aguas cristalinas nadan especies autóctonas como la trucha común, la boga, la colmilleja y el calandino, acompañadas de crustáceos que enriquecen su ecosistema acuático.

El nacimiento del río y las Cascadas del Huéznar

Rivera del Huéznar nace en el término municipal de San Nicolás del Puerto, en un paraje conocido como El Venero o Borbollón, donde el agua brota con fuerza de varias surgencias. Muy cerca de este punto, se encuentran las espectaculares Cascadas del Huéznar, declaradas Monumento Natural por su singularidad geológica. Aquí, el río serpentea entre densos bosques, formando pozas y pequeñas caídas de agua que han esculpido cascadas de travertino. Estos saltos de agua crean un paisaje de toboganes naturales y cortinas de roca que atraen a visitantes y amantes de la naturaleza.

Cazalla de la Sierra: Naturaleza y ocio al aire libre

En su trayecto de 60 km, el río Huéznar recorre 15 km por el término municipal de Cazalla de la Sierra, atravesando de norte a sur el Parque Natural Sierra Norte de Sevilla. La accesibilidad del entorno ha convertido esta zona en un lugar muy frecuentado para senderismo y actividades al aire libre. Entre sus principales puntos de interés destacan las áreas recreativas de Isla Margarita, Molino del Corcho y Castillejo, así como los senderos señalizados de Molino del Corcho y Las Laderas.

Un recorrido histórico en Constantina y El Pedroso

El río Huéznar marca el límite noroeste de Constantina, pasando junto al Cerro de Cabeza de Ajo, una elevación de 727 metros con un paisaje dominado por bosques de alcornoques, encinas y castaños. Además, la Vía Verde de la Sierra Morena de Sevilla discurre paralela al río, aprovechando el antiguo trazado del ferrocarril minero que unía el Cerro del Hierro con la estación de Cazalla-Constantina.

El río también atraviesa el municipio de El Pedroso, donde se encuentra regulado por el embalse del Huéznar. A lo largo de su cauce, es posible descubrir los restos de la Fábrica de Hierro de El Pedroso, un vestigio del pasado industrial y minero de la zona. Este complejo, que operó hasta 1895, albergaba instalaciones siderúrgicas, talleres y una central hidráulica, ofreciendo hoy en día un recorrido lleno de historia y naturaleza.

Accesibilidad y turismo natural

El acceso al río Huéznar es libre, tanto por carretera como a pie. Se puede llegar a través de la A-455 desde Cazalla de la Sierra hacia Constantina, por la A-452 en dirección a Constantina, o mediante la A-432 hacia Cazalla. Para los amantes del senderismo, el Sendero de las Laderas ofrece una oportunidad inmejorable para disfrutar de este entorno natural privilegiado.

En resumen, el río Huéznar no solo es un recurso natural de gran valor ecológico, sino también un destino perfecto para quienes buscan conectar con la naturaleza, explorar la biodiversidad y disfrutar de la tranquilidad de la Sierra Morena Sevillana.