Radar de la DGT.

La velocidad en las carreteras es un problema constante. En el año 2024 se produjeron menos siniestros mortales en carreteras, pero más fallecidos que en 2023. En concreto, se contabilizaron 1040 accidentes en carreteras y fallecieron 1154 personas, lo que supone un incremento del 1%, en un contexto de incremento de desplazamientos por carretera, casi 463 millones (un 3,15 % más), lo que supone la cifra más alta de la serie histórica.

Para combatir el exceso de velocidad, la Dirección General de Tráfico (DGT) tiene radares repartidos por toda la geografía española. De los instalados en la provincia de Sevilla, seis de estos radares se encuentran en la lista de los que más multas imponen en todo el país.

Entre los más destacados están el radar ubicado en la A-92, en el kilómetro 83,8, y el de la SE-30, en el kilómetro 10,1, que se sitúan entre los 50 más sancionadores de España. Estos dos radares acumularon un total de 67.597 multas en 2024, con 33.849 denuncias en el de la A-92 y 33.748 en el de la SE-30.

Además de estos, la provincia cuenta con otros cuatro radares que también registraron un considerable número de sanciones. En la A-92, en el kilómetro 29,1, se impusieron 26.414 multas, mientras que en la A-4, en el kilómetro 495,6, se registraron 20.216 multas. Otro punto caliente se encuentra en la A-92, en el kilómetro 0,8, donde se contabilizaron 15.558 multas, y finalmente, el radar de la A-66, en el kilómetro 795,5, que sumó 12.256 denuncias.

En total, los seis radares mencionados pusieron un total de 142.041 multas en 2024. Según la DGT, las sanciones por exceso de velocidad pueden oscilar entre los 100 y los 600 euros y pueden acarrear la perdida de hasta seis puntos del carnet. Dos de cada tres sanciones en vías interurbana están directamente relacionadas con la velocidad excesiva que, además, es un factor de riesgo presente en casi el 20% de los accidentes con víctimas.