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Los propietarios de la barriada de San Joaquín en Utrera señalan al alcalde de la localidad, Francisco Jiménez Morales, por «no cumplir con su compromiso de entregar las parcelas totalmente urbanizadas, con luz y agua». De ahí que los propietarios legítimos de San Joaquín «se estén planteando nuevas acciones judiciales para recuperar los terrenos, algo que afectaría al campo de fútbol y al parque municipal que disfrutan todos los vecinos del entorno».
Según los propietarios de los terrenos, «son doce años de espera para nada», recordando que el primer edil «adquirió en escritura pública, firmada el 31 de octubre de 2013, el compromiso de permutar a la familia Soto Patiño los 12.000 metros que el Consistorio ocupó ilegalmente a cambio de seis parcelas ubicadas en la parte trasera del colegio de los Salesianos, de titularidad municipal con la catalogación de residencial o comercial y que el Consistorio debía desarrollar urbanísticamente en el Plan Parcial SUP 2».
En este sentido, han indicado que «actualmente, el plan parcial no se ha desarrollado y el alcalde no da ninguna solución a los propietarios legales de los terrenos de San Joaquín, sobre el que se levantó, de manera ilegal por parte del Ayuntamiento de Utrera, el campo de fútbol y un parque infantil». Los hermanos Soto Patiño, legítimos herederos de esos terrenos, «no han querido perjudicar en ningún momento a los vecinos; de ahí que en todo momento hayan querido negociar con el Ayuntamiento y evitar la demolición del campo de fútbol y del parque público», han subrayado.
Los terrenos de la barriada de San Joaquín de Utrera
Unos terrenos que «corresponden a la familia» según lo que indica la sentencia judicial de 2011, en la que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Utrera condenó al Ayuntamiento a devolver la posesión de unos terrenos de más de 12.000 metros cuadrados en la barriada de San Joaquín a su legítima propietaria, María Dolores Patiño.
Según la familia propietaria, en otra sentencia posterior de 2012, el juzgado dictó un auto con «orden general de ejecución» y unos meses después, la citada instancia judicial emitía «una diligencia de ordenación señalando la plena firmeza de la sentencia». Estas sentencias «impulsaron las negociaciones entre los propietarios y el Ayuntamiento de Utrera, que se saldaron con el acuerdo de permuta de terrenos, ratificado por el Pleno Municipal y firmado por el alcalde en escritura pública, ante notario, un compromiso que nunca se ha cumplido», han denunciado.
Negociación con el Ayuntamiento
Tras la falta de ejecución del Plan Parcial, la familia Soto Patiño, «contactó con el alcalde de Utrera hace un año, quien ofreció iniciar una negociación para que el Ayuntamiento recomprara las parcelas, ante el grave incumplimiento que el consistorio había cometido», señalan. «Los hermanos Soto Patiño aceptaron, y el alcalde encargó a la arquitecta municipal una nueva valoración, que sorpresivamente ha sido mucho más baja que la que en su día había hecho la arquitecta municipal cuando se formalizó la permuta ante notario», criticaban.
Aún así, «la familia aceptó y pasando los meses mientras el alcalde retrasaba el cierre del nuevo acuerdo alegando que se estaba haciendo el informe jurídico por los servicios jurídicos del Ayuntamiento, recientemente ha dicho claramente que no quieren comprar los terrenos», han subrayado. Finalmente, la familia Soto Patiño han lamentado «los incumplimientos reiterados por parte del alcalde, Francisco Jiménez, que van más allá de faltar a su palabra en una escritura pública al haber reiniciado unas negociaciones que rompe con una negativa rotunda a solucionar el conflicto».
