Bar Kiosko Apeadero de Autobuses, en Arahal. Carmen González
Bar Kiosko Apeadero de Autobuses, en Arahal. Carmen González

David Álamo regenta el bar Kiosco Apeadero de Autobuses de Arahal desde que se inauguró la estación en el año 2000. Y es la segunda vez que se ve en la misma situación: tiene que reducir el horario por falta de camareros. Por eso, ha pedido disculpas en sus redes sociales, informando de que sólo podrán abrir, a partir de ahora, desde las 5 de la mañana a 5 de la tarde, le es imposible cubrir el horario completo que se extiende hasta las doce de la noche.

Hasta ahora, David ha tenido cuatro camareros y él mismo que refuerza en horas puntas, además de dos cocineras y su mujer, que también refuerza durante determinadas horas. La baja médica de la mitad de los camareros y la falta de personal para cubrir sus puestos, lo obliga a cerrar el establecimiento siete horas antes de su horario normal.

Dice que no sabe si será un cierre temporal hasta que pueda cubrir las dos plazas o termine la baja de los dos camareros que forman parte de la plantilla, pero de momento, a pesar del llamamiento que ha realizado en las redes sociales, el problema no ha conseguido resolverlo.

Esta situación la volvió a vivir en 2003, según él mismo cuenta. Ahora dice que su preocupación es tanta que es la única opción que le ha quedado. “Voy a acabar cogiendo una depresión porque no entiendo que esta situación se repita, no hay camareros, por ninguna parte”.

La entrada que hizo en sus redes anunciando la reducción de horarios se ha compartido casi 200 veces, en el momento de redactar esta información. Y sus seguidores han dejado comentarios en los que afirman no entender que no haya camareros para cubrir los puestos. “Madre mía, después está mala la cosa pero por lo visto lo que no hay son ganas de trabajar”, dice una señora, otra afirma que el problema está en que “hay muchas pagas sin trabajar”. También lamentan la decisión o reconocen que “David lo paga y es un buen hombre”.

El barrio se queda triste

De eso sí son conscientes los clientes. David Álamo es una persona muy bien considerada entre sus vecinos. Atento, servicial, respetuoso y con un buen sentido del humor que siempre saca una sonrisa a quién se roce por él.

Este bar está en el corazón del barrio El Ruedo, junto a la Jefatura de la Policía Local. Además de ofrecer tapas populares y buenas aceitunas, presta un importante servicio a la población por su amplio horario. Cuando cierra, durante las vacaciones de verano o los domingos, la actividad de la zona se reduce considerablemente, a pesar de que es un lugar de paso. De hecho, las mismas vecinas dicen estar deseando que el bar vuelva a abrir porque “el barrio está muy triste”.

Las aceitunas que sirve son de Arahal y las prepara y aliña él mismo. Kilos y kilos que están en grandes garrafas en su almacén para cubrir todo el año. El platito del mejor producto de Arahal es siempre gratis. Es uno de los bares de la localidad que promociona la aceituna, parte de su clientela son agricultores y jornaleros que paran a las cinco de la mañana en el bar para el primer café antes de irse al tajo que toque ese día. Y, cuando vuelven, es la primera parada de la cerveza.

Kiosco David es también famoso por un plato que casi ha desaparecido y que elaboran todos los años cuando empieza septiembre, el picarnache. Se prepara con el cardo, una hortaliza criada en los huertos familiares, también están casi desaparecidos porque, como pasa en la agricultura, no hay relevo generacional.

Ahora se tiene que enfrentar a un problema que puede agravarse, porque con una plantilla de solo dos camareros no es suficiente para el trabajo del establecimiento. De momento aguantan con la esperanza de que la situación mejore lo antes posible o encuentre dos camareros para poder contratarlos.