Tan, tan. ¿Quién es?/El otoño otra vez (F. García Lorca)

Ahora son las once de la mañana, ¿las de hoy o las de ayer? Yo me hago un lío con esto del cambio de hora porque no sé muy bien si debo de quitarle una hora o ponérsela al reloj. Lo que sé es que no voy a dormir bien de ninguna de las maneras,  me acostaré más tarde o  me levantaré más temprano. Porque, aunque el reloj del móvil cambie la hora sola, yo aún sigo usando el reloj de pulsera y  tengo un otro de pared en la cocina al que debo mover las agujas cada vez que hay un cambio de hora. El caso es que me mareo. Me descontrolo, no soy la misma con estos cambios horarios y me paso los primeros días que no doy pie con bola. Además, mi estómago me pide comer o me dice que no tiene ganas según si hemos retrasado o atrasado la hora. Hasta que no me acostumbre…

No creo que merezcan la pena estos cambios de hora al principio de la primavera y del otoño. En realidad no ganamos tanto, ni ahorramos tanta energía como nos quieren hacer ver. Si me preguntaran a mí, yo diría que prefiero el horario de otoño-invierno al de primavera-verano. No me gusta madrugar para ver salir el sol. Me desesperan las tardes tan largas y calurosas, que nunca acabas de hacer cosas y ni siquiera te quedes echar una siesta con estas calores.  El que prefiera horario de verano, que haga antes la prueba y se venga por Sevilla, a las cinco de la tarde, hora lorquiana y se ponga delante del Palacio de San Telmo a escuchar las explicaciones de un free-tour-qué nombre, suena a frito, a calor-y no lleve sombrero ni abanico. ¡A ver si aguanta! Que va a llegar la señora de las castañas y las va a tener que tostar en esos bancos de hormigón que están ahora tan de moda en todas las plazas..

Aunque el sol seguirá saliendo a las 8.00 y se pondrá a las 18.00, minutos más o menos, según la capital del Reino.

Pero como una no puede opinar aún, me ha llamado la atención que nuestro presidente se me haya adelantado y haya propuesto al parlamento europeo quedarnos con un solo horario todo el año. Vaya, a ver si le hacen caso y además coincide con el que me gusta a mí. Así que quizás para el año que viene, tendríamos un horario fijo.

Actualmente existen tres zonas horarias oficiales en la UE:Hora occidental europea: Irlanda y Portugal. Hora central europea: diecisiete Estados miembros en su zona geográfica. Hora oriental europea: Bulgaria, Chipre, Estonia, Finlandia, Grecia, Letonia, Lituania y Rumanía.

Pero de todas maneras, sea la hora que sea el año que viene no hay que dejar de acordarse de Gaza, por lo menos por una temporada larga, como hiciéramos también con Haití.

Y que salga el sol por Antequera, a la hora que sea.