Como cualquier ser humano, con mis innumerables defectos y mis pequeñas virtudes, no estoy libre de ser algo egocéntrica, lo cual me hace vivir totalmente ajena a determinados problemas hasta que me afectan a mí; tampoco sean crueles conmigo, que eso es algo que nos pasa a todos.
Un problema al que yo ya no prestaba atención es al transporte público nocturno de Sevilla capital. Hacía muchos años que no cogía el A1 para volver a casa, y de hecho sigue haciendo mucho ya que el pasado viernes me fue imposible hacer tal cosa ¿por qué? Pues aún no lo tengo muy claro porque para coger un autobús son indispensables requisitos no muy complicados, a saber:
1 Estar en una parada de autobús
2 Que sea la parada correspondiente con la línea que necesitas
3 Tener un abono o un medio de costear el viaje
4 Que el autobús en cuestión venga.
La 1, la 2 y la 3 las cumplí a rajatabla, pero la 4 falló. Creo que ya ha entrado en vigor un nuevo horario veraniego pero hasta donde yo sabía, a las doce comenzaba el nocturno y a las seis de la mañana se restablecía el servicio normal. Pensaba, tonta de mí, que ambas cosas se complementaban, sería lógico pensar que nuestro querido alcalde, que solo vive para nosotros y para hacer chanzonetas en el Parlamento Andaluz, se preocupaba por los sevillanos las 24 horas del día…
Lo gracioso, porque hubo algo divertido en esto, es que no paraban de pasar camiones de la empresa municipal de limpieza. Cuando una está parada en una parada de autobús esperando un autobús que no llega se fija absolutamente en todos los vehículos que pasan. Pasaron camiones de los que baldean agua, camiones más normales, camiones barredores, furgonetitas de esas que no sé que hacen exactamente…
Increíble, la empresa de limpieza trabaja absolutamente toda la noche, pero la empresa de transporte no ¿la amiga que esperaba el autobús conmigo y yo somos las únicas que lo vemos ilógico? Imagino que si la empresa de limpieza transportara gente sería algo muy completo pero como no es el caso…
Por cierto, que ahora entiendo porqué tanto insolidario se enfurecía con los trabajadores de LIPASSAM cuando hicieron la huelga, trabajan muchísimo pero la mayoría no lo ve porque están durmiendo; de hecho, como dijo mi amiga, ellos deben ser esos que ponen las calles.
En definitiva, vivimos en la ciudad que sí duerme, quizás duerme hasta demasiado, aquí el concepto servicio público es tan interpretable como a cada cual le convenga y ojo, no critico a TUSSAM, critico al consistorio que es el encargado de regular, contratar y estar al servicio del ciudadano.
