Donald Trump
Donald Trump

EE.UU ha bombardeado esta madrugada tres instalaciones nucleares en Irán —Isfahán, Natanz y Fordo— en un ataque liderado por el presidente Donald Trump, que marca la entrada directa del país en el conflicto entre Israel y la república islámica. El mandatario ha justificado la operación como una medida para «destruir la capacidad nuclear de Irán» y presionar a Teherán para que acepte sus condiciones en materia nuclear. «Este es un momento histórico», afirmó Trump, quien celebró el éxito de la ofensiva.

La operación, que incluyó el uso de bombas de alta penetración en Fordo, ha sido descrita por Trump como un «éxito militar espectacular». En un discurso desde la Casa Blanca, el presidente amenazó con nuevos ataques «mucho más grandes» si Irán no accede a un alto el fuego inmediato. Agradeció además al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por su colaboración en una respuesta conjunta a lo que calificó como una amenaza «horrible» para la seguridad de Israel y del mundo.

La respuesta iraní no se hizo esperar. Horas después del bombardeo, Teherán lanzó una oleada de casi treinta misiles contra varias ciudades israelíes, incluyendo Tel Aviv, que han dejado al menos 16 heridos. Sin embargo, las autoridades iraníes minimizaron los daños en sus instalaciones nucleares, asegurando que estaban evacuadas y que no se han producido daños irreversibles. «El conocimiento no se puede bombardear», afirmó un asesor del Parlamento iraní.

La Organización de la Energía Atómica de Irán denunció los ataques como una violación del Derecho Internacional y aseguró que no detendrán su programa nuclear. En un comunicado, criticó la inacción del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y pidió a la comunidad internacional que condene la agresión, señalando que las instalaciones afectadas estaban bajo supervisión del OIEA en virtud del Tratado de No Proliferación Nuclear.

Mientras tanto, líderes del Partido Demócrata han acusado a Trump de actuar sin autorización del Congreso. El senador Chuck Schumer y el congresista Hakeem Jeffries denunciaron que el presidente ha violado la Constitución al emprender una acción militar sin consultar al Legislativo, recordando que la Resolución de Poderes de Guerra exige esa autorización. Jeffries alertó del riesgo de arrastrar a Estados Unidos a una guerra «potencialmente desastrosa».

La escalada bélica llega tras más de una semana de enfrentamientos entre Israel e Irán, que comenzaron en el contexto de la guerra en Gaza y se han expandido por toda la región. Con el bombardeo estadounidense, el conflicto entra en una nueva fase más peligrosa e imprevisible, con el riesgo de una guerra regional abierta en Oriente Próximo.