Israel y Estados Unidos han iniciado este sábado una ofensiva contra Irán en lo que el Gobierno israelí ha calificado como un «ataque preventivo» para «eliminar amenazas» contra su territorio. La operación se produce en un contexto de máxima tensión en Oriente Próximo tras la escalada registrada en junio de 2025 y abre un nuevo escenario de incertidumbre internacional.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha confirmado el inicio de la operación y ha declarado un «estado de emergencia especial» en todo el país. «El Estado de Israel ha lanzado un ataque preventivo contra Irán para eliminar las amenazas al Estado de Israel», ha señalado en un comunicado oficial.

Explosiones en Teherán y columnas de humo en el centro de la capital

Desde territorio iraní, la agencia semioficial Fars ha informado de al menos tres explosiones en Teherán. Otros medios estatales, como IRNA, han asegurado que el centro de la ciudad ha quedado cubierto por densas columnas de humo, según los corresponsales sobre el terreno. Hasta el momento, no se han detallado oficialmente los objetivos alcanzados ni el alcance de los daños.

Por su parte, el diario estadounidense The New York Times ha informado de que Washington se ha sumado al ataque, lo que sitúa la ofensiva en una dimensión internacional con posibles repercusiones diplomáticas y militares de mayor alcance.

Alerta en Israel y cierre del espacio aéreo

Las Fuerzas de Defensa de Israel han activado las alarmas en todo el país y han instado a la población a permanecer cerca de los refugios antiaéreos ante una eventual respuesta iraní. «Como resultado, se esperan ataques con misiles y aviones no tripulados contra Israel y su población civil en el futuro próximo», recoge la nota del Ministerio de Defensa.

Además, el Ministerio de Transportes israelí ha anunciado la cancelación de todos los vuelos y el cierre del espacio aéreo «hasta nuevo aviso». Las autoridades han pedido a la ciudadanía que no acuda a los aeropuertos y han indicado que la reapertura se comunicará con 24 horas de antelación cuando las condiciones de seguridad lo permitan.

La ofensiva marca un nuevo capítulo en la confrontación entre Israel e Irán, ahora con la implicación directa de Estados Unidos, y sitúa a la comunidad internacional ante un escenario de elevada tensión geopolítica con impacto potencial en la estabilidad regional y en los mercados energéticos.