El recibo de la luz del usuario medio volvió a subir con fuerza en diciembre. Según un estudio de «FACUA-Consumidores en Acción», la factura eléctrica en la tarifa semirregulada (PVPC) se incrementó un 7,7% respecto a noviembre, situándose en 87 euros para un consumo mensual de 366 kilovatios la hora. Se trata del tercer recibo más caro de todo 2025, solo superado por los meses de febrero y enero.

En el conjunto del año, el encarecimiento ha sido aún más acusado. FACUA calcula que el recibo medio ha subido un 15,5% en 2025, pasando de los 845,26 euros anuales en 2024 a 975,88 euros en el último ejercicio. Aunque en la comparación interanual el recibo de diciembre es un 4,1% más bajo que el de diciembre de 2024, la asociación subraya que la tendencia general sigue siendo claramente al alza.

El mes más caro del año fue febrero, cuando la factura alcanzó los 95,70 euros para un hogar tipo con una potencia contratada de 4,4 kilovatios. En cuanto a los precios de la energía, el kilovatio hora en horario punta ha subido un 2,7% con respecto a diciembre del año pasado, mientras que ha bajado un 11,9% en el tramo llano y un 14,5% en el valle.

Ante esta situación, FACUA vuelve a reclamar reformas profundas en el sistema de fijación de precios eléctricos. Entre sus principales demandas está que la energía nuclear y la hidroeléctrica salgan del sistema marginalista y pasen a tener precios fijos regulados por el Gobierno, con el objetivo de evitar los llamados «beneficios caídos del cielo».

La asociación también critica la ausencia de campañas institucionales para impulsar el bono social eléctrico, que muchos potenciales beneficiarios no solicitan «por desconocimiento o porque creen que no tienen derecho», y alerta de que siete de cada diez hogares tienen contratada una potencia superior a la que realmente necesitan. Según FACUA, este exceso supone un sobrecoste cercano a los mil millones de euros anuales para los consumidores.