Pedro Sánchez, en el Global Citizen NOW. - La Moncloa

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha confesado que valoró la posibilidad de dimitir y convocar elecciones, pero que hubiera sido «lo más cómodo» tanto para él como para su familia, pero que al final decidió «no tirar la toalla». En la misma línea, el jefe del Ejecutivo ha asegurado ser «un político limpio». El líder socialista ha presentado en el Congreso de los Diputados un plan para hacer frente a la corrupción con quince medidas.

Durante su intervención, Pedro Sánchez, además de admitir que se planteó dimitir, ha explicado cómo era su relación tanto con Santos Cerdán como con José Luis Ábalos. En este sentido, el presidente del Gobierno ha reiterado que «es evidente que me equivoqué».

En cuanto al plan estatal de lucha contra la corrupción, el cual ha sido elaborado junto a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y del que formarán parte un total de 15 medidas, se encuentra la creación de una agencia de integridad pública independiente. El paquete contará con un aumento de condenas para este tipo de delitos, duplicar el tiempo de prescripción y la creación de listas negras de empresas condenadas parra que no puedan contratar con la administración pública.