- Los sevillanos, los que menos gastan en lotería detrás de los onubenses
- Sevilla es la tercera ciudad con más «Gordos» de la Lotería de Navidad
Cada 22 de diciembre, España se paraliza para vivir uno de los eventos más esperados del año: el Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad. Con más de dos siglos de historia, esta tradición ha trascendido generaciones, convirtiéndose en un símbolo de esperanza, solidaridad y celebración nacional.
La primera edición de la Lotería de Navidad tuvo lugar el 18 de diciembre de 1812 en la ciudad de Cádiz, en pleno contexto de la Guerra de la Independencia contra Francia. Promovida por Ciriaco González Carvajal, ministro del Consejo y Cámara de Indias, su objetivo era recaudar fondos para las arcas del Estado sin aumentar los impuestos sobre la población ya castigada por el conflicto.
El primer premio de aquella edición recayó en el número 03604, y el sorteo se denominó inicialmente «Lotería Moderna» para diferenciarlo de otras modalidades de juego existentes en la época. A partir de ese momento, se instauró como un sorteo anual, expandiéndose poco a poco a otras regiones de España.
El nacimiento del nombre «Sorteo de Navidad»
Aunque el sorteo siempre se celebró en fechas cercanas a la Navidad, no fue hasta 1892 cuando se utilizó oficialmente el término «Sorteo de Navidad». En 1897, esta denominación apareció por primera vez en los billetes, consolidando su relación con las festividades navideñas.
La Lotería de Navidad ha sobrevivido a eventos históricos como la Guerra Civil Española (1936-1939). Durante el conflicto, el sorteo se celebró en dos versiones paralelas: una organizada por el bando republicano en Barcelona y otra por el bando nacional en Burgos. Esta continuidad simbolizó un intento por mantener viva una tradición que ya era parte del tejido social del país.
El simbolismo de los niños de San Ildefonso
Uno de los elementos más icónicos del sorteo es el canto de los números y premios por parte de los niños del Colegio de San Ildefonso. Esta tradición data del 9 de marzo de 1771, cuando los alumnos de esta institución participaron por primera vez en un sorteo de la Lotería Nacional. Su peculiar entonación y la emoción que transmiten al cantar «El Gordo» forman parte del imaginario colectivo navideño.
Con la llegada del euro en 2002, la Lotería de Navidad también adaptó su formato a la nueva moneda, manteniendo intacto su espíritu. Hoy en día, es uno de los sorteos más generosos del mundo, destinando el 70% de la recaudación a premios. Su carácter solidario y accesible, con participaciones desde un décimo (20 euros), fomenta que millones de personas, empresas y colectivos compartan números y sueños.
