El gran derbi entre el Real Betis y el Sevilla FC ya tiene árbitro designado. Ricardo de Burgos Bengoetxea será el encargado de impartir justicia este domingo en uno de los partidos más intensos del calendario. La elección del árbitro añade un foco adicional a un choque donde cada decisión puede resultar determinante.
No será la primera vez que De Burgos Bengoetxea dirija un derbi sevillano. El árbitro ya estuvo al frente del derbi copero de 2022 entre Real Betis y Sevilla FC, un encuentro que terminó suspendido tras el lanzamiento de un objeto que impactó en el jugador Joan Jordán. Aquel episodio marcó un precedente en la historia reciente del gran derbi y situó el papel del árbitro en el centro del debate.
Además, el recuerdo más reciente tampoco invita a la tranquilidad. El pasado 30 de noviembre, el gran derbi disputado en el estadio sevillista tuvo que ser suspendido durante 15 minutos en el minuto 86 por lanzamiento de objetos desde la grada. En aquella ocasión, el árbitro del encuentro no fue De Burgos Bengoetxea, pero el incidente volvió a poner de manifiesto la tensión que rodea este tipo de partidos.
Estos antecedentes convierten la cita del domingo en un desafío añadido para el árbitro. La intensidad del gran derbi, sumada a los episodios vividos tanto en 2022 como el pasado mes de noviembre, obligará al colegiado a mantener el control en todo momento. La seguridad y el respeto al reglamento serán elementos clave para evitar que el fútbol quede nuevamente en segundo plano.
Para Real Betis y Sevilla FC, el gran derbi es mucho más que un partido. Es orgullo, identidad y rivalidad histórica. En este contexto, la figura del árbitro adquiere una relevancia especial, ya que debe gestionar no solo el juego, sino también el ambiente que se genera dentro y fuera del terreno de juego.
La designación de De Burgos Bengoetxea llega, por tanto, en un escenario de máxima exigencia. El gran derbi volverá a paralizar la ciudad, con millones de miradas pendientes de cada jugada y de cada decisión arbitral. El árbitro tendrá la responsabilidad de garantizar que el espectáculo se desarrolle con normalidad.
Con todo preparado para el domingo, Real Betis y Sevilla FC afrontan un nuevo capítulo de su histórica rivalidad. El gran derbi promete emoción, intensidad y competitividad, mientras el árbitro se prepara para desempeñar un papel fundamental en un encuentro que, por antecedentes recientes, estará bajo especial vigilancia.
