Sevilla amaneció este miércoles conmocionada por la trágica muerte de Fernando Huerta Jiménez, un joven maquinista sevillano de 28 años que perdió la vida en el accidente ferroviario ocurrido la noche del martes en la línea R4 de Rodalies, entre Sant Sadurní d’Anoia y Gelida (Barcelona). Fernando, maquinista en prácticas de Renfe, se encontraba completando su periodo de formación lejos de su tierra cuando el desprendimiento de un muro de contención provocó el descarrilamiento del convoy.

Natural de Sevilla, Fernando era una persona muy querida en distintos ámbitos de la ciudad. Estaba profundamente vinculado a la Hermandad de la Macarena, de la que era hermano, y formaba parte activa de la Peña Sevillista de Triana, además de ser socio del Sevilla FC desde hacía 20 años. Su fallecimiento ha causado un hondo impacto tanto en el entorno cofrade como en el sevillismo, dos pilares fundamentales de su vida.

La Hermandad de la Macarena expresó públicamente su dolor a través de un emotivo mensaje en redes sociales, elevando oraciones a Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y a María Santísima de la Esperanza para el eterno descanso de su alma y el consuelo de sus familiares y seres queridos. El escrito, acompañado por la icónica imagen de la Virgen vestida de luto, reflejó el sentimiento de una corporación golpeada por la pérdida de uno de sus hermanos. «Descanse en paz, hermano», concluía el comunicado.

El Sevilla FC también quiso sumarse a las muestras de cariño y condolencia, destacando la larga vinculación del joven con el club y trasladando su apoyo tanto a la familia como a los miembros de la Peña Sevillista Triana Fans. Mensajes que se han multiplicado en redes sociales, donde numerosos sevillanos han querido rendir homenaje a Fernando.

Desde las instituciones, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, trasladó el pésame de toda la ciudad y anunció que la corporación municipal guardaría un minuto de silencio en su memoria a las puertas del Ayuntamiento. A las condolencias se sumaron representantes políticos de distintos signos, así como el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, quien pidió oraciones por el eterno descanso del joven maquinista y por la pronta recuperación de los heridos.