Borja Iglesias, a la salida del Ramón Sánchez-Pizjuán. - Máximo de la Cruz Ramírez

La salida del partido entre Sevilla y Celta vivió ayer un episodio lamentable protagonizado por insultos homófobos contra Borja Iglesias, tal y como ha podido captar Sevilla Actualidad, un suceso que ha vuelto a poner en primer plano la homofobia en el fútbol y el comportamiento de ciertos aficionados.

Al término del encuentro, Borja Iglesias se detuvo brevemente en el exterior del estadio para entregar una camiseta a un amigo que le esperaba, cuando desde un grupo de aficionados comenzaron a lanzarle insultos de extrema gravedad, rompiendo la normalidad del momento en pleno entorno del Sevilla.

Entre los gritos dirigidos al jugador se escucharon frases como «a ver si te mueres» y «maricón de mierda», expresiones que reflejan de forma clara un ataque basado en la homofobia y que generaron indignación entre otros aficionados presentes, que asistieron atónitos a la escena.

El futbolista no respondió en ese instante y abandonó la zona sin enfrentarse a quienes lo increpaban, manteniendo una actitud serena pese a la dureza de los insultos. Sin embargo, horas después, Borja Iglesias decidió pronunciarse públicamente a través de sus redes sociales.

El delantero respondió al vídeo de Zona Mixta en el que se recogen los hechos y acompañó la publicación con un mensaje irónico: «Qué raro, si esto en el fútbol no pasa nunca», una frase que ha sido interpretada como una denuncia directa de la homofobia aún presente en algunos sectores del fútbol y entre ciertos aficionados.

El episodio ha provocado una oleada de reacciones de apoyo a Borja Iglesias y de condena a los insultos recibidos, reabriendo en Sevilla el debate sobre la necesidad de erradicar de una vez por todas la homofobia de los estadios y defender los valores de respeto en el deporte.