El Sevilla volvió a tropezar en el Sánchez-Pizjuán y firmó una derrota amarga ante el Celta, decidida por un penalti en los minutos finales que rompió un empate sin brillo. Fue un partido irregular, con más intentos que acierto, en el que el Sevilla nunca terminó de imponer su ritmo y el Celta supo esperar su momento con paciencia.

Vlachodimos sostuvo al conjunto hispalense durante muchas fases del encuentro, evitando que la derrota llegara antes, pero ni siquiera su gran actuación pudo evitar el desenlace. El penalti, señalado en el minuto 87, fue el punto final a una noche gris para el Sevilla, superado por un Celta más persistente que preciso.

El Celta salió sin complejos y a los diez minutos ya había probado a Vlachodimos con un disparo de Mingueza que terminó en manos del guardameta, el primer aviso serio de la noche. El Sevilla respondió casi de inmediato con una ocasión clara de Mendy desde la frontal, pero el balón se marchó rozando el lateral de la portería, presagiando la falta de puntería que marcaría la derrota.

En el minuto 14, Isaac erró al dejar pasar un balón peligroso dentro del área, desperdiciando una oportunidad clara que pudo cambiar el signo del partido entre Sevilla y Celta. Juanlu también lo intentó en el minuto 19 con un disparo lejano que se fue desviado, reflejo de un Sevilla voluntarioso pero precipitado ante un Celta ordenado.

Iago Aspas tuvo la suya en el minuto 23, pero un resbalón en el momento del disparo facilitó el trabajo a Vlachodimos, que seguía sosteniendo al Sevilla y retrasando la derrota. La ocasión más clara del Celta en la primera parte llegó en el minuto 30, cuando El-Abdellaoui remató flojo tras una buena combinación, de nuevo a las manos de un inspirado Vlachodimos. Antes del descanso, Aspas volvió a aparecer con una internada peligrosa cuyo disparo salió desviado, cerrando una primera mitad en la que el Celta había hecho más méritos.

El paso por vestuarios no cambió el guion y el partido entró en una fase soporífera, rota en el minuto 69 por una llegada de Williot que terminó con un disparo centrado. El Sevilla respondió con un intento lejano de Agoumé en el minuto 72, demasiado fácil para el portero del Celta, incapaz de alterar un marcador que parecía condenado al empate.

En el minuto 80, Vlachodimos volvió a ser decisivo con un paradón a Moriba, una acción que mantuvo con vida al Sevilla y retrasó una derrota que ya se intuía. Pero en el minuto 87 llegó el penalti cometido por Oso, transformado por el Celta para sentenciar el partido y confirmar una derrota dolorosa del Sevilla, castigado por sus errores y su falta de colmillo.