El Sevilla FC recibe mañana al Celta de Vigo (21:00) en el Sánchez-Pizjuán en un encuentro clave para medir el momento real del conjunto nervionense en la Liga. Los sevillistas afrontan el choque con la necesidad de sumar puntos y, sobre todo, de recuperar una confianza que se ha visto debilitada tras una serie de resultados irregulares que han impedido encontrar la deseada regularidad en el campeonato.
El equipo blanquirrojo llega al partido situado en la zona media de la tabla, lejos de los objetivos marcados a principio de temporada. En esta Liga, el Sevilla ha alternado buenos partidos con actuaciones muy por debajo de lo esperado, lo que explica la falta de regularidad. En el Sánchez-Pizjuán, la plantilla es consciente de que los puntos en casa son vitales para volver a engancharse a la pelea por objetivos más ambiciosos y reforzar la confianza del vestuario.
Uno de los principales problemas del Sevilla ha sido la dificultad para cerrar los partidos. Aunque el equipo ha competido en muchos encuentros de Liga, errores puntuales han acabado costando puntos importantes. Esa sensación de fragilidad ha afectado a la confianza, algo que el cuerpo técnico espera revertir con una victoria que devuelva al Sánchez-Pizjuán El ambiente de fortaleza habitual.
El Celta de Vigo, por su parte, llega a Sevilla con una situación algo más estable. Los gallegos han mostrado mayor regularidad en la Liga, lo que les ha permitido mantenerse en una posición tranquila de la clasificación. Sin alardes, pero con orden, el Celta ha sabido sumar puntos tanto en casa como a domicilio, convirtiéndose en un rival incómodo para cualquier estadio, incluido el Sánchez-Pizjuán.
Aun así, el conjunto vigués también presenta dudas lejos de Balaídos. Aunque su confianza es mayor que la del Sevilla en estos momentos de Liga, no siempre ha sido capaz de imponer su plan de juego fuera de casa. La regularidad sigue siendo su principal argumento, pero saben que necesitarán un partido muy serio para rascar puntos en un escenario tan exigente como el Sánchez-Pizjuán.
El duelo se presenta, por tanto, como un choque de necesidades distintas. El Sevilla busca una victoria que refuerce la confianza y marque un punto de inflexión en su trayectoria en la Liga, mientras que el Celta pretende seguir sumando puntos para consolidar su posición. La regularidad será clave en un encuentro donde los detalles pueden marcar la diferencia.
Con su afición, molesta por el partido anterior ante el Levante, el Sevilla sabe que mañana tiene una oportunidad para reconciliarse con su gente y dar un paso adelante en la Liga. Recuperar la confianza, mejorar la regularidad y sumar tres puntos se antojan objetivos obligatorios ante un Celta que exigirá máxima concentración durante los noventa minutos.
