La víspera del duelo entre el Sevilla FC y el Celta de Vigo dejó una comparecencia extensa y profunda de Matías Almeyda, marcada por un discurso sereno, autocrítico y cargado de lirismo, donde la tranquilidad, la confianza, la entrega, el sistema y la rebeldía aparecieron como ejes constantes de un equipo que busca afirmarse en la igualdad del campeonato.
El técnico argentino no escondió que su principal obsesión es emocional antes que táctica, y lo expresó con una reflexión casi filosófica: «La palabra tranquilidad es muy profunda, es bueno tenerla, en un torneo donde la igualdad en muchos equipos está a la vista». Para Almeyda, la tranquilidad no es pasividad, sino una forma de claridad mental.
Esa calma, insistió, está íntimamente ligada a la confianza, un concepto que atraviesa su método de trabajo diario. «La tranquilidad nos puede dar ese espacio para pensar mejor, para tomar mejores decisiones», explicó, remarcando que transmitir ese mensaje es una tarea constante dentro del vestuario.
En ese mismo tono, Almeyda reconoció que estar tranquilo «puede sonar raro», pero defendió la idea como una virtud competitiva. «La tranquilidad va de la mano de la confianza. Es fundamental», repitió, consciente de que sin ese equilibrio emocional la entrega se resiente.
La gestión del grupo y los tiempos
En el plano estrictamente deportivo, el entrenador detalló la situación de Alexis Sánchez, ausente en el entrenamiento por un golpe sufrido el sábado. «Recibió un golpe en la cadera, de esos que te duermen el músculo», aclaró, llevando calma y reforzando de nuevo la idea de tranquilidad.
Almeyda fue prudente con los plazos y evitó dramatizar la situación del chileno. «No es nada grave, pero a veces impiden un par de días moverse con normalidad», señaló, confirmado luego que el chileno irá convocado al encuentro de mañana
Más alentadora fue la noticia de la vuelta de Rubén Vargas a la convocatoria, un regreso que el técnico quiere administrar con cuidado. «Viene de un tiempo parado, trataremos de manejar los tiempos», afirmó, priorizando la entrega sostenida antes que la urgencia.
Autocrítica y evolución del equipo en esta primera vuelta
Al evaluar la primera vuelta del Sevilla, Almeyda optó por un análisis dividido y honesto. «Creo que siempre uno quiere estar más arriba», reconoció, sin esconder que la confianza del grupo se ha visto afectada por pequeños detalles.
El técnico lamentó puntos perdidos que hoy pesan en la clasificación. «Se podría haber tenido más puntos, seguro», afirmó, insistiendo en que la igualdad obliga a una entrega máxima cada jornada.
Aun así, defendió el proceso y la evolución del equipo. «Por momentos bien, por momentos bajando. Muchos estamos en ese proceso», reflexionó, apelando otra vez a la tranquilidad para sostener el crecimiento.
Esa mirada equilibrada no cambia su convicción. Para Almeyda, el Sevilla compite, aunque el sistema y el orden a veces se resientan, algo que considera parte natural del camino.
Los elogios a Akor Adams y los cambios tácticos para mañana
El rendimiento de Akor Adams en la Copa África fue otro punto destacado, tratado con admiración y cercanía. «Ojalá que sea ídolo allí», expresó, valorando su adaptación a otro sistema y su crecimiento personal, siempre desde la confianza.
Sobre los cambios tácticos, Almeyda fue tajante y dejó una de sus frases más contundentes. «Los sistemas son números», sentenció, para luego subrayar que «la entrega, las ganas y la precisión» están por encima de cualquier dibujo, reforzando su idea de rebeldía competitiva.
Sobre el mercado
En cuanto al mercado, Almeyda fue claro y prudente, consciente de que el equilibrio deportivo depende también de decisiones estructurales. Sobre Nyland, confirmó un diálogo directo y sincero: «Hablé con él, me gusta cuando ellos también vienen a hablarme», dejando entrever una relación basada en la confianza mutua y en el respeto profesional, sin dramatizar escenarios.
Al mismo tiempo, reconoció una realidad ineludible para el club: «Tienen que vender para traer», asumiendo que podría darse una salida importante para poder reforzar la plantilla. El técnico pidió tranquilidad y tiempo, remarcando que son situaciones que se están gestionando pensando tanto en este mercado como en el de verano, siempre con la entrega y el bien del Sevilla por delante, aunque ello implique tomar decisiones difíciles que marcarán el rumbo inmediato del equipo.
