Peque, durante un entrenamiento en la ciudad deportiva. - Sevilla FC

El Sevilla FC recibe este domingo 4 de enero al Levante UD en el Ramón Sánchez-Pizjuán en un partido condicionado por la incertidumbre. El conjunto nervionense llega a la cita con numerosas bajas que han alterado la preparación del encuentro y han reducido las opciones del cuerpo técnico en un momento delicado de la temporada.

Las lesiones, las sanciones y los compromisos internacionales han dejado a la plantilla muy mermada, obligando al Sevilla a afrontar el choque con un margen de error mínimo. En este contexto, sumar puntos en casa se ha convertido en una clara necesidad para evitar complicaciones en la clasificación.

Un Sevilla castigado por las bajas

Las lesiones de Suazo, Vargas y Alfon han dejado al Sevilla sin alternativas importantes, especialmente en zonas clave del campo. A estas ausencias se suma la de Azpilicueta, que no ha logrado recuperarse a tiempo y continúa de baja, privando al equipo de experiencia y liderazgo defensivo.

La situación se agrava con la suspensión de Marcao, sancionado con seis partidos. Su ausencia supone un duro golpe para la zaga sevillista y aumenta la incertidumbre en una defensa que deberá reestructurarse con soluciones menos habituales.

Además, el Sevilla tampoco podrá contar con Akor Adams ni Chidera Ejuke, ambos concentrados con Nigeria para disputar la Copa África. Dos bajas que reducen las opciones ofensivas y obligan al equipo a apelar al esfuerzo colectivo.

La necesidad aprieta en la clasificación

En LaLiga, el Sevilla ocupa una posición incómoda, marcada por la irregularidad y la falta de continuidad en los resultados. Esta dinámica ha generado una creciente necesidad de sumar en casa para no verse arrastrado a la zona baja de la tabla.

El Levante llega a Nervión con una urgencia aún mayor. Instalado en los puestos de descenso, el conjunto granota afronta el encuentro con la necesidad de puntuar para mantener vivas sus opciones de permanencia, lo que lo puede convertir en un rival peligroso.

Un duelo tenso en Nervión

Todo apunta a que será un partido igualado, donde la incertidumbre, las bajas y la presión clasificatoria marcarán el desarrollo del juego. El Sevilla está obligado a competir y a responder ante su afición pese a las lesiones y la suspensión de jugadores clave. En el Sánchez-Pizjuán se espera una victoria que alivie la necesidad clasificatoria y reduzca las dudas de un equipo que sabe que este tipo de partidos no admite concesiones.