La plantilla del Sevilla FC vivió un momento cargado de sentimiento cuando, en el entrenamiento en la Ciudad Deportiva, rindió homenaje a la mujer de Marcao tras superar el cáncer. Con respeto y admiración, todos los jugadores se agolparon para arroparla y felicitarla por su recuperación, reconociendo la fuerza y el coraje que ha demostrado. El vestuario quiso trasladar así su cercanía y afecto, haciendo del deporte un espacio humano donde la solidaridad se hace visible.
Pan Teixeira, presente en la sesión junto a su esposo, recibió palabras de ánimo y abrazos sinceros. Matías Almeyda la saludó personalmente y transmitió el apoyo del club hacia ella y hacia Marcao, subrayando que en momentos duros, el compañerismo adquiere otra dimensión. La plantilla quiso expresar con gestos – aplausos, miradas, presencia cercana – que no solo juegan por un escudo, sino también por las historias que lo hacen latir.
Marcao, visiblemente emocionado, compartió en redes sociales que el tratamiento había concluido y que se abría una nueva etapa en sus vidas. El lema del Sevilla «Nunca te rindas» resonó con fuerza entre los suyos, convertido ahora en símbolo de esperanza y resistencia. Este homenaje no fue solo un acto simbólico, sino un recordatorio de que el fútbol convive con lo humano, con las luchas personales que trascienden el césped. Ese día, el Sevilla quiso honrar la victoria más importante: la recuperación. En un abrazo colectivo la plantilla dejó claro que ni la enfermedad, ni el aislamiento, tienen cabida cuando hay un equipo unido que cree en la vida y en el valor de juntos resistir.
