El Sevilla salió decidido en los primeros minutos de partido en Mendizorroza. Apenas en el minuto 10, Vargas hizo gala de velocidad y desborde para inaugurar el marcador con un disparo colocado tras recuperar en campo rival. Sin embargo, la alegría duró poco, porque Marcao cometió un claro penalti al derribar a Vicente dentro del área. El extremo del Alavés asumió la responsabilidad, disparó al centro y empató para los babazorros. El penalti y el empate laminaban momentáneamente la iniciativa sevillista, que sufrió debido al empuje local y las transiciones rápidas del Alavés. Sevilla intentó controlar con balón, pero le faltó precisión en los últimos metros.
El Alavés aprieta y Sevilla se atrinchera
Tras el empate, el Alavés tomó confianza. Vicente se convirtió en un quebradero de cabeza por banda derecha, generando centros peligrosos y llegando con insistencia al área del Sevilla. La fragilidad defensiva sevillista quedó expuesta, especialmente en rechaces y balones divididos, donde el conjunto local ganó muchos duelos. Sevilla, en cambio, sufrió pérdidas en salida y se vio obligado a replegarse más de lo esperado. El mediocampo hispalense intentó contrarrestar con posesión, pero al Alavés le bastaba con pocas incursiones para generar sensación de peligro.
Segunda parte: reacción, gol decisivo y sufrimiento
En la reanudación, Sevilla salió con más decisión. Presionó más arriba y trató de manejar los tiempos. Fue así como llegó el gol de Alexis Sánchez: una asistencia de Carmona permitió al chileno romper el empate con un remate ajustado dentro del área, en una jugada combinada tras una recuperación sevillista. Ese tanto otorgó al Sevilla la ventaja, pero el camino aún no estaba libre. El Alavés no bajó los brazos, buscando por bandas y con centros al área. Sevilla resistió con esfuerzo, replegando líneas, trabajando las coberturas y afianzando el control defensivo.
Claves defensivas y momentos de tensión
El Sevilla debió tirar de recursos defensivos en momentos críticos: intervenciones de Nianzou, bloqueos de Marcao tras su error del penalti, y salvadas de Odysseas en instantes puntuales. Además, el Alavés reclamó otro gol de Sevilla, anulado por fuera de juego tras pase de Marcao a Vargas, que había vacilado la defensa local. Fue una imagen que resumió el duelo: nervios, fuerzas iguales, victoria ajustada para los sevillistas.
Tres puntos que saben a alivio
El Sevilla suma 7 puntos tras cinco jornadas, consolidando un inicio irregular pero con capacidad para rematar cuando hace falta. El Alavés, por su parte, demuestra que en casa siempre será rival peligroso, con garra y con jugadores como Vicente que marcan la diferencia. Sevilla se lleva la victoria de Mendizorroza gracias a su pegada y resiliencia, aunque quedó claro que aún hay mucho por pulir en el sistema defensivo y en la salida de balón. Estos tres puntos permiten afrontar la próxima jornada con algo más de confianza, pero también con conciencia de que el margen de error es muy pequeño.
