El Sevilla afronta hoy una prueba de fuego en Mendizorroza frente al Alavés, un duelo que puede marcar el rumbo de una temporada irregular. Ambos equipos llegan con urgencias, pero con situaciones muy distintas: el Alavés se encuentra en un momento de confianza, mientras que el Sevilla arrastra dudas que debe disipar con carácter.

Desde lo táctico, el Alavés ha mostrado solidez en casa. Ha sumado buenos resultados en Mendizorroza y su entrenador, Eduardo Coudet, confía en la presión alta y en cerrar espacios para forzar errores del rival. Sevilla, por su parte, con Matías Almeyda al mando, ha alternado entre defensas de cinco y líneas de cuatro, intentando encontrar equilibrio entre firmeza defensiva y capacidad ofensiva.

Una de las claves estará en la intensidad que Sevilla pueda imprimir desde el inicio. El equipo andaluz necesita hacerse con el dominio del balón, pero también debe mostrar contundencia en los momentos decisivos. El Alavés está más cómodo agazapado al contraataque, buscando desgastar al rival y salir con velocidad.

Otra palabra que aparece una y otra vez cuando se analiza al Sevilla es defensa. El equipo ha encajado con facilidad en jornadas recientes, algo que Almeyda intenta corregir. Los movimientos en la zaga (cambios de esquema defensivo, refuerzos de jugadores que aporten solidez) son una prueba de que se busca equilibrio.

Ataque decisivo

El ataque será igualmente decisivo: Sevilla necesita generar oportunidades claras, algo de lo que ha carecido en varios partidos. Si logra elevar el ritmo ofensivo, con apoyos en las bandas y fútbol directo al área, puede poner en problemas al Alavés. Pero esto requiere concentración y efectividad, dos elementos que han fallado.

Para el Alavés, que juega en casa, la ventaja de Mendizorroza es clave. El ambiente, la confianza y el hecho de no tener la obligación de proponer constantemente lo colocan en una posición favorable. Si logra neutralizar el juego de Sevilla en el mediocampo y aprovechar sus momentos ofensivos, puede llevarse algo muy importante.

En suma, el Sevilla necesita remontar desde lo mental, reforzar su intensidad, su defensa y su capacidad ofensiva; mientras que el Alavés apuesta por su juego compacto, su estrategia de presión y por sacar partido de la ventaja que le da el jugar en casa. El partido de hoy será más que tres puntos: para el Sevilla, la oportunidad de recomponerse; para el Alavés, la de seguir cimentando un arranque prometedor.